La fotografia gastronomica tambien comunica

La fotografía gastronómica más allá de los foodies e Instagram (II)

La semana pasada hablábamos de cómo desde hace siglos nos hemos empeñado en plasmar la comida, desde los primeros bodegones ya teníamos esa obsesión por mostrar lo que comemos. No, el fenómeno foodporn no es algo nuevo del siglo XXI, podríamos decir que empezó en el XVII con los primeros bodegones. Nuestros alimentos comunican y de ahí que se haya creado toda una cultura y una profesión alrededor de la fotografía gastronómica.

Pues bien, como prometimos en su día, aquí las cinco reglas básicas que te harán pasar de mero instagramer a food stylist profesional:

1. Controlar los aspectos técnicos de la cámara y entender la luz

Exacto, el uso automático está prohibidísimo. Y, además de una reflex, en la medida de lo posible sería ideal una full frame. También es preferible que uses lentes fijas y no de zoom, ya que ayudan a aislar mejor los objetos. Asimismo, es importante que entiendas las diferentes maneras en que la luz afecta al objeto y explores variaciones en la profundidad de campo para mejorar el storytelling. Prueba, prueba y prueba, aunque con la fotografía gastronómica todos nos atrevemos, pocos son los que de verdad saben lo que hacen.

2. The Mood of the Shoot

Antes de empezar a componer, concreta y desarrolla el concepto. Y para ello familiarízate con el elemento que vas a fotografiar (y no nos referimos a que te lo comas…). La luz, la composición y el styling tienen que aportar significado al producto, para que de verdad comunique por sí mismo.

No, el fenómeno foodporn no es algo nuevo del siglo XXI, podríamos decir que empezó en el XVII con los primeros bodegones

A partir de aquí, ya puedes plantearte si quieres crear un ambiente rústico o formal, si prefieres luz natural o artificial, en qué momento del día transcurre la escena y el mood (o estado de ánimo) que quieres plasmar. No olvides que todo comunica y las respuestas a todas estas preguntas desencadenan el proceso de preproducción y la adquisición de materiales.

3. Selección de props (materiales y atrezzo)

Los vasos, los cubiertos, las vajillas y los utensilios de cocina deben aportar contenido y una paleta cromática a la historia que quieres contar. Todos los elementos forman parte del storytelling, pero cuidado, los props no deben quitarle protagonismo a la comida. Una confesión: la compra y búsqueda de estos elementos, son los secretos mejor guardados de un estilista y fotógrafo gastronómico.

4. Color y textura

Deberás llevar contigo una rueda de color o una Pantonera, para ver de primera mano los colores que se complementan bien. No obstante, existen herramientas digitales como Adobe Kuler que te muestran las paletas cromáticas compatibles.

La textura es un factor muy importante en la fotografía gastronómica ya que contribuye a que la comida no tenga un aspecto insulso y aburrido. Hoy en día la tendencia es fotografiar la comida recién hecha o en su defecto añadir hierbas frescas, sal marina y pimienta para levantar el plato.

La compra y búsqueda de los props son los secretos mejor guardados de un estilista y fotógrafo gastronómico

5. Ten en cuenta las tendencias más predominantes en el sector

Y especialízate en cada una de ellas. Hoy existen 5 principales tendencias en la fotografía gastronómica: fotografía de producto, fotoperiodismo, fotografías limpias y brillantes, claroscuro y lifestyle.

  • La fotografía de producto resalta por tener mucho brillo, fondos planos, pocas sombras y un estilismo limpio y minimalista. Las marcas y restaurantes deben saber explotar esta tendencia al máximo.
  • El fotoperiodismo es un acompañamiento a los reportajes y tiene un fin divulgativo. Es muy habitual el uso del ángulo cenital para mostrar el proceso. Además, se captan tomas de acción que añaden realismo y espontaneidad a la fotografía. Puedes ver algunos ejemplos, y casi saborearlos, en la revista Saveur.
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Garden rolls in tomato sauce

  • Las fotografías limpias y brillantes son las habituales entre bloggers. Habitualmente, se emplea una luz suave, muchos estampados y una puesta en escena delicada y evocadora. Además, se hace un gran uso de atrezzo y estilismo para crear un ambiente texturizado. Deléitate en Tartelette de Hélène Dujardin, en Cannelle et Vanille de Aran Goyoaga, en Mowielicious de MowieKay, en La Tartine Gourmande de Bea Peltre y en Pure Vegetarian de Lakshmi Wennäkoski-Bielicki. Al loro con esta tendencia si tienes en mente una campaña con influencers gastronómicos.
  • En el claroscuro (como lo empleaba Caravaggio), vemos algo diferente: grandes contrastes entre la sombra y la luz, fondos oscuros (madera, terciopelo azul marino, pizarra negra) y texturas que recuerdan a las de un lienzo, como hace la fotógrafa Nadine Greef. Según tu objetivo de comunicación, esta tendencia puede aportarte una imagen profesional, creativa y artística.
Fotografía de Nadine Greef

Fotografía de Nadine Greef

  • En el lifestyle la comida aparece contextualizada y en una atmósfera plausible, para proporcionar al espectador más información mediante ángulos más abiertos. El estilismo debería de ser accidental y aparentar espontaneidad. A diferencia del fotoperiodismo, en la fotografía lifestyle no se generan fotos a partir de una historia. La historia se genera a partir de la foto, con la intervención del fotógrafo y el estilista. Algunos ejemplos de este tipo de fotografía los vemos en Seven Spoons, en el blog de Tara O’Brady o en Dittelsager.

Como referencias adicionales también puedes seguir a Matt ArmendarizKatie Quinn Davies, Keiko Oikawa, David Lebovitz y a la talentosa española Marta Muñoz Calero.

Y si por algún motivo aún quieres saber más sobre fotografía gastronómica, te recomiendo el subreddit r/FoodPorn y como fuente de inspiración Chef’s Table, una excelente webserie documental dirigida por David Gelb y producida por Netflix, con una cuidadísima fotografía.

Adelante, no seas un instagramer más en la cultura de los foodies, ¡convierte a tu marca en una experta de la comunicación gastronómica!

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Carmen Sáenz de Tejada

Carmen Sáenz de Tejada

Graphic Designer at Best Relations
Diseñadora Gráfica de formación. Me gusta viajar, aprender, enseñar y ver cine del bueno y del malo. Creo fervientemente que la crema de cacahuete está muy infravalorada en nuestra gastronomía y no me avergüenzo de mi fascinación por Tom Cruise y Arnold Schwarzenegger.

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