Las redes sociales han acabado con la linealidad del tiempo

El #efectoMiliki o cómo las redes sociales rompieron el tiempo lineal

Una de las certezas que nos deja 2016 es el auge de la Generación Hit. Pertenecemos a un grupo que se segmenta no por factores sociodemográficos, sino por la manera en la que consumimos el contenido digital. Lo hacemos de forma fragmentada, impulsiva, rápida, sin prestar atención más que a detalles que nos saltan a la vista. Y eso es lo que lleva a fenómenos como el #efectoMiliki, del que tuve ocasión de hablar en la pasada edición de EBE en Sevilla. Emilio Aragón “Miliki”, el genial payaso, muere cada mes de noviembre para miles de personas desde hace varios años porque muchos siguen sin saber que falleció en 2012. No es el único ejemplo que muestra que el tiempo no es lineal en las redes sociales, y que a veces entra en bucle en forma de hechos, rumores o comentarios que vuelven una y otra vez.

¿Falta de atención, ignorancia de la actualidad o el exceso de emotividad en torno a la noticia que describía Delia Rodríguez cuando hablaba de las noticias afectadas por el “efecto Lázaro”? Creo que la cosa es más simple y abarca más aspectos de los que somos conscientes. Sigue leyendo

Cómo hemos cambiado… en Twitter

Dentro de los programas de formación en medios sociales, Twitter suele ser un tema espinoso: no es una red social, no es exactamente un blog y evidentemente tampoco encaja en el esquema de los medios masivos. Además, hay que reconocer que su manejo no es precisamente intuitivo y no permite aplicar conocimientos previos como en el caso del trasvase Facebook – Linkedin, aunque el tono y la finalidad cambien radicalmente. Lo que ocurre es que el usuario entra en Twitter y no conoce a prácticamente nadie y se desanima. O al menos esto era lo que ocurría en los primeros años de Twitter en España.

Durante este último año la actitud de los usuarios españoles hacia Twitter ha dado un giro. Ya no es mirado como reducto de intelectuales “frikis” de las redes sociales o como algo incómodo y difícil de manejar, que para colmo de males sobrecarga el día a día. Hemos aprendido a convivir con Twitter sin que termine por absorbernos: igual que Facebook no evita que salgamos de cañas con los amigos de siempre, Twitter no impide que sigamos comentando los temas de actualidad con las personas de nuestro entorno. Y esto era igual de importante o más que dominar el microblogging o tener miles de followers.

Otro punto a su favor es que ahora, cuando un nuevo usuario se da de alta, no llega a un lugar desconocido y hostil, sino a un lugar donde le aguardan los medios de comunicación que ya conoce, los escritores o músicos que le gustan y los actores a los que sigue la pista habitualmente. Y eso sólo es el principio.

Personalmente, otro signo de evolución de Twitter en España que me parece interesante es el listado de trending topics. En un principio sólo existía un listado de temas candentes a nivel global, lo que hacía que el hecho de colar un hashtag en castellano en ese listado fuera prácticamente un milagro. La segmentación geográfica de la que disponemos a día de hoy ha cambiado esta situación, pero en ese cambio se observa un matiz que va mucho más allá de la geografía.

Cuando Twitter era un reducto de “geeks”, cualquier lanzamiento tecnológico tenía muchas posibilidades de llegar a lo más alto, aunque fuera algo minoritario en el mundo exterior; Twitter siempre ha representado y representará la inmediatez y la actualidad, pero era un tipo muy particular de actualidad.

Sin embargo, repasando ahora el listado de trending topics en España, es fácil darse cuenta de que no difiere mucho de la actualidad de los informativos. Es cierto que los medios tradicionales han hecho mucho por adaptarse al mundo 2.0, pero esto responde  también a un cambio en el perfil del usuario medio de Twitter en España. Por ejemplo, el juicio por el asesinato de Marta del Castillo ha estado casi dos semanas siendo trending topic, cosa que probablemente no hubiera ocurrido en el año 2007 en Twitter a nivel nacional. Ahora sí, Twitter es un reflejo de lo que somos y de los temas que nos interesan. Ya iba siendo hora.