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10 cosas sorprendentes que nos enseñó 2013 en social media

08 / ene / 2014 | 2 Comentarios

No cabe duda de que el recién consumido 2013 nos ha traído mucha actividad, tanto en internet, como en el ámbito de la publicidad, los medios de comunicación y las redes sociales.

Ha sido el año en el que hemos conocido que, en 2014, Google lanzará al mercado global sus ansiadas Google Glass, así como el año en que Yahoo! se fue de compras y se hizo con Summly y Tumblr, entre otras adquisiciones. Fue el año del Harlem Shake, el Gangnam Style, la “Candy-Crashdicción” y el “twerking”.

Pero 2013 también nos enseñó algunos datos sorprendentes junto a otros muy previsibles pero igualmente valiosos para comprender un poco mejor todo esto que ahora llamamos web 2.0:

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6 predicciones para las relaciones públicas en 2014

6 predicciones para el sector de las relaciones públicas en 2014

18 / nov / 2013 | 2 Comentarios

 1. El rol de las relaciones públicas se convierte en generador de oportunidades.  El  declive de los medios de comunicación offline se llevará por delante el modelo  tradicional de ejecución de la profesión, la cual se está transformando hacia la gestión convergente de medios (propios, de pago, y earned). Nuestro trabajo de creación de contenidos y gestión de relaciones incluirá, cada vez más, la gestión híbrida de los canales offline y online: social media, móvil, blogging, campañas de pago, compra de medios, publicidad tradicional, periodismo de marca, compilación de datos… En general, estaremos donde los públicos/personas están. Por eso, mantendremos conversaciones con ellos y les transportaremos hacia otras plataformas o canales.

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hobby

¿Crisis de los medios o una población desmotivada?

15 / ene / 2013 | 3 Comentarios

Hace poco escribí un post que auguraba la desaparición de los medios escritos si las empresas editoriales se empeñaban en mantener su obsoleto modelo de negocio. Una semana después, el destino me guardaba una fuerte bofetada en Alemania.

Pocos placeres hay tan grandes para un lector de revistas como visitar la tienda de prensa de una gran estación de tren en el teutón país. Allí uno se encuentra, por ejemplo, con que existen más de 10 cabeceras dedicadas al extremo arte del tatuaje, 7 revistas centradas en temáticas tan peregrinas como los tractores o más de 15 publicaciones especializadas en automóviles clásicos. Si tocamos temáticas como decoración, jardinería, cocina, tendencias, etc., el número de cabeceras se dispara hacia las docenas. En resumen: dudo que un kiosco callejero español pudiese albergar siquiera el número total de cabeceras dedicadas en Alemania únicamente a la automoción.

Estas tiendas de estación son paraísos editoriales que echan por tierra mis agoreras opiniones sobre el futuro de la prensa escrita. ¿Motivo para la esperanza? En ningún caso. La situación es infinitamente peor de lo que pensaba.

Una de las razones de la fidelidad al papel de los alemanes puede ser que la población germana no se ha visto tan afectada por el deslumbramiento tecnológico del que somos víctimas en España, tal como indica el Observatorio eCultures Europe desarrollado por la empresa G2.

Pero no me vale, ya que los índices de adopción tecnológica no justifican en ningún caso la histórica diferencia entre el número de cabeceras que existen en ambos países. ¿Cuándo hubo en España una sola revista sobre tractores que se vendiese en kioscos? Yo, desde luego, no la recuerdo.

La preocupante interpretación que me ha surgido es que España es un país en el que la diversidad de intereses y aficiones no tiene cabida o, por lo menos, no es rentable para quienes informan sobre ellas.

Si en Alemania se venden muchas revistas de tatuajes, debe de ser que por allí vive una gran cantidad de personas interesadas en dichos menesteres. Si la edición de revistas de tractores constituye un negocio rentable, intuyo que será porque habrá agricultores tudescos que se tomen lo suficientemente en serio su trabajo como para adquirirlas. Puede que no sea por eso. ¿Será simplemente que hay mucho friki de las carreras de tractores?

El motivo me da igual. El caso es que esos medios se venden. ¿Por qué? Porque hay personas interesadas en determinados temas, ya sea a nivel personal o profesional. Personas que se toman la molestia de adquirir una publicación a un precio asequible en relación a la pasión o motivación que genera dicha temática.

¿En España qué motivaciones, intereses, aspiraciones tenemos?

…el fútbol.

¿Somos, a pesar del mito, un país sin pasiones? ¿No tenemos aficiones más allá del balompié? ¡Sí, la Fórmula 1! Disculpe, padre.

A lo mejor es que en España no disponemos de tiempo para poder dedicárselo a las aficiones. Es posible. En Alemania se mira con malos ojos a aquellos trabajadores que prolongan su estancia en la oficina más allá de la hora de salida (sobre las 4 o las 5 de la tarde). Los que lo hacen caen bajo la sospecha de ser poco productivos. ¡Claro, con horas de salida como esas sí que da tiempo a cultivar una afición! Pero es que en España, los que tienen trabajo deben echar muchas horas para contentar a su jefe, que aún cree que número de horas y productividad son conceptos relacionados. Y, cómo no, saliendo a horas españolas, ya no hay quién pueda labrarse una afición decente, salvo la de entrenador de bar…

El caso es que una población sin aficiones me parece un problema mucho más global y grave que la crisis de un único sector productivo, como es el de los medios escritos. Particularmente, me resulta descorazonador y desesperanzador.

Así que a ver si en este 2013 todos somos capaces de rescatar y empujar esa afición que siempre hemos tenido pero hemos debido acallar por circunstancias de la vida. Nos puede ayudar a nivel particular y posiblemente también al mundo editorial.

#change2013

Stephan Fuetterer

@sfuetterer

medios impresos futuro

El futuro de los medios impresos y del periodismo

26 / nov / 2012 | 11 Comentarios

Hace unos días, los amigos de Acceso.com me pidieron escribir un artículo para su blog interno. Me han permitido compartirlo con vosotros en esta bitácora, y es lo que encontraréis a continuación :-)

No hay que tener una bola de cristal para prever la evolución de los medios escritos y de la profesión del periodismo. Hace cinco años ya había nubarrones y los periodistas más previsores comenzaron a formarse en asuntos de social media para un posible reenfoque de su carrera. ¡Bien por ellos y por su capacidad de discernimiento! En otros medios, en cambio, había una sensación de intocabilidad hasta hace unas semanas, como si la crisis no pudiese afectarles. Sabemos lo que está sucediendo, ¿verdad?

Todo está tan complicado como hace unos años en la industria musical, donde desaparecieron gran parte de las empresas del sector a pesar de que se escuchaba más música que nunca. No se libraron ni los gigantescos sellos multinacionales. Sin embargo, en un entorno tan complicado, surgieron empresas como MUWOM, con Roberto Carreras y Carlos Jean a la cabeza, que han sabido lidiar el temporal y aprovecharse del cambio de paradigmas que ha llegado con el social media para construir un sólido negocio y reinventar un sector.

Bien, pero volvamos al título. ¿Qué pasará con los medios de papel? Desaparecerán todos. No es que desee que suceda; es como creo que ocurrirán las cosas. Sólo sobrevivirán unos pocos, financiados indirectamente por las fuerzas políticas, necesitadas de un bastión mediático para defender sus posiciones. También tendrán posibilidades de pervivir aquellos medios impresos cuya posesión y contenidos generen cierto fetichismo. El resto de información se podrá encontrar en internet, ya sea de la mano de medios online, de redes de blogs comerciales o de blogs personales.

Uno de los problemas fundamentales es la voluntad de cambio. Hace unos meses sugerí a un gran grupo mediático español reconvertir los editoriales de moda y bazares de complementos de sus revistas online femeninas (incluidas las versiones para iPad) en algo parecido a lo que ofrece Netaporter, una tienda online de productos de moda de lujo. Imaginen a la lectora que encuentra unos pendientes que le encantan y que pueda acceder, desde la misma aplicación iPad de la revista, a diferentes tiendas online que ofrecen ese producto. Si se produce la venta, una comisión de la misma iría al medio. Pero no.

Rápidamente se desestimó mi sugerencia porque “montar todo eso resulta muy complicado” ¡Pues claro que es complicado! Estamos en medio de un cambio de Era. ¡Hola! ¿Alguien se ha dado cuenta de eso? Conclusión: no hay voluntad de cambio, por lo que el cambio resulta inviable. Así que los medios en papel y, posiblemente, sus correspondientes versiones electrónicas, desaparecerán. Tal cual. Entiendo que empresas de arraigada tradición periodística no deseen convertirse en bazares donde se vende todo tipo de productos. No responde al afán periodístico. Por tanto, los medios de papel desaparecerán, dado que no habrá otros ingresos que sustenten la faceta periodística.

Sigamos con el titular. ¿Cuál es el futuro de los periodistas, aparte de escribir en blogs propios o comerciales? Trabajarán generando contenido para empresas. Los ciudadanos siempre han acudido a las fuentes de información para adquirir conocimiento. El concepto de informador se asociaba hasta hace poco exclusivamente a la figura del periodista. Hoy ya no.

Las empresas se están convirtiendo en fuentes de información. ¿Para qué hacen falta intermediarios si las compañías pueden trasladar directamente la información al ciudadano? Casi todos sabemos el papel de filtro social que se supone que deben ejercer los medios para tratar de lograr una sociedad más equilibrada. Pero… ¿es realmente así? Al fin y al cabo, hay que tener en cuenta que los medios de comunicación no dejan de ser empresas y que, por tanto, además de sus afinidades políticas, también tienen sus intereses económicos, como cualquier otra empresa. Entonces, ¿qué diferencia hay entre trabajar para una empresa o trabajar para una empresa?

Lo que está claro es que las corporaciones necesitan a los periodistas para generar muchos contenidos si quieren destacar en esta nueva sociedad que se está construyendo. Por tanto, hay espacio para la esperanza aunque desaparezcan los medios en papel. Como bien indica mi amigo David, en las diferentes compañías, los dircoms (directores de comunicación) tienden a convertirse en dircons (directores de contenidos), y alguien con buen criterio y cabeza pensante debe generarlos.

¿Que resulta poco consolador generar contenidos para empresas porque puede significar renunciar al espíritu periodístico? Es posible. El periodismo es una profesión vocacional. Grandes personajes de la gran pantalla ostentaban cargos periodísticos (hasta se han escrito tesis doctorales al respecto); grandes periodistas provocaron sonadas dimisiones. Puede que los periodistas de investigación nos hiciesen sentir más seguros en esta sociedad. Pero como decíamos, estamos en un cambio de Era y puede que nada de eso importe ya.

Pero desde este lado de la comunicación también se pueden destapar cierto tipo de asuntos. Mi amigo Pablo está pasando momentos complicados precisamente por denunciar situaciones injustas. Así que, querido periodista, no pierdas la esperanza de ser útil para la sociedad simplemente porque no trabajes en un medio que hace uso de la tinta y el papel. Todo este cambio no tiene por qué resultar tan desconsolador como puede parecer en un primer momento. Eso sí: en este sector no tenemos Pulitzers.

Stephan Fuetterer

@sfuetterer

espeonza aguirre

Perfiles falsos: la parodia de Twitter

02 / ago / 2012 | 6 Comentarios

Estoy de vacaciones, así que permitidme que me ponga frívolo. Twitter tiene algo aspiracional que difícilmente encuentras en otra red social. Hace años, el sueño de todo tuitero era convertirse en gurú del social media. Con el tiempo, la palabra y el “cargo” quedaron denostados. Y hoy día, ese sueño ha dado un giro hacia algo mucho más español: el chiste.

La nueva aspiración de los tuiteros de postín es convertirse en humoristas. Es más, por si tenían pocos problemas los medios impresos, Twitter ha robado el trono del sarcasmo a las secciones de humor gráfico de los diarios (no hay más que ver los trending topics). Tengo que reconocer que hay perfiles en Twitter con auténtico ingenio.

Pero de lo último de lo que quiero hablar es de autenticidad. ¿Quién no se ha cruzado alguna vez con un perfil falso parodiando a un famoso? Los perfiles fake son una interminable tendencia en Twitter. Algunos de ellos tienen tal tirón que su número de followers triplica al del perfil original.

Uno de los mejores ejemplos es Esperanza Aguirre. Mientras la Presidenta de la Comunidad de Madrid cuenta con más de 100.000 seguidores en su cuenta auténtica, el perfil parodia Espeonza Aguirre @espeonzaaguirre ha superado los 290.000 followers. ¿Cómo se explica un fenómeno así? Con ironía. Y si no, lean las biografías de ambos perfiles y decidan cuál les llama más la atención: “Bienvenido a mi Twitter y al de mi equipo” vs “Me desorino”.

El mundo del deporte está plagado de perfiles parodia. Uno de los casos más curiosos es el del futbolista del Atletic Club de Bilbao Gaizka Toquero. No tiene presencia propia en Twitter y sin embargo su perfil fake ya va por los 255.000 followers. Su biografía “¿Perfil falso? Sí, pero con dos cojones” está a la altura de sus tweets “El medallero de los JJOO es como tu barrio: los chinos se van imponiendo sin prisa pero sin pausa”.

Aquí tenéis algunos de los perfiles parodia más irónicos del momento. ¿Conoces alguno más?

 

@LetiThePrincess, en honor a la Princesa Leticia.

@llourinho, dedicado al entrenador del Real Madrid.

@vomistar_es, perfil parodia de Movistar.

@GarrafaNadal, el perfil falso de Rafa Nadal.

@laduquesadealba, dedicado a la Duquesa de Alba.

@marainorajoy, perfil falso del Presidente del Gobierno.

@JotaJetaSantos, periodista de Mediapro (Telecinco).

Diego Rivera

@riveradiego

storytelling

¿Quién se ha llevado mi storytelling?

01 / dic / 2011 | 2 Comentarios

Hace ya algunos años escuché decir a un gurú de los de verdad* que lo primero que pierde la gente durante las crisis económicas es la capacidad de soñar. Tiempo después empiezo a creerme, muy a mi pesar, que el gurú pudiera estar en lo cierto: sirvan como ejemplo los medios de comunicación.

El reto y también la mayor satisfacción de nuestro trabajo como relaciones públicas es el proceso de crear historias para enfocar una noticia corporativa, más conocido como storytelling. No se trata simplemente de escribir una nota más o menos buena u organizar una rueda de prensa, sino de dar forma a una historia noticiable en base lo que tu cliente tiene que contar. Hay muchos periodistas que lo ven como una forma de publicidad encubierta, pero no lo es… o al menos no lo era.

Resulta que, al final, la crisis se va a llevar la capacidad de soñar tanto de los clientes como de los periodistas. Y no es culpa suya, es la lógica de los mercados. Los medios en papel agonizan, los online no encuentran un modelo de rentabilidad, en las redacciones cada vez hay menos periodistas y los clientes no quieren gastar dinero en intangibles, léase conceptos, grandes ideas… o storytelling.

En este paisaje apocalíptico, soñar cuesta dinero, los anunciantes mandan y el ROI rige nuestro destino. Cuando el mundo era un lugar bello y salía el sol todos los días, hasta los clientes más modestos tenía oportunidad de salir en los medios si la historia era buena y estaba bien contada. Cercanía con la audiencia, momentum en la agenda de los medios y carga social, las claves que nos daban en la facultad y que ya no son de mucha ayuda si tu cliente no es poderoso e invierte millones en publicidad.

En su lugar tenemos revistas que se convierten en catálogos y periodistas que reclaman porque no han recibido obsequio alguno por cubrir un evento noticiable. Todos sabemos de sobra que ellos tampoco lo tienen nada fácil y a veces nos olvidamos de que estamos en el mismo barco.

Eran buenos tiempos, pero tenemos que dejarlos ir porque el mundo de la comunicación ha cambiado. Aún así, que levante la mano el no haya pensado con nostalgia mientras ajustaba un presupuesto y eliminaba todo atisbo de creatividad: pero, ¿quién se ha llevado mi storytelling?

 

Ana López

@anafwwm

*Cómo lamento no recordar el nombre. ¿Alguien con mejor memoria, por favor? ;)

La saturación digital terrestre

07 / abr / 2011 | 1 Comentario

En estos últimos meses, en los que los canales se están multiplicando a buen ritmo, han surgido muchas opiniones negativas sobre la calidad media de la TDT. A los que afirman que la TDT no ha mejorado cualitativamente tras el apagón se suman los que alertan sobre la inversión publicitaria necesaria para mantener tantos canales. Sin embargo, también están los que no han perdido la esperanza y apuestan por el nuevo canal femenino de Telecinco, Divinity, que está generando mucho ruido en la red.

Entiendo que teníamos muchas expectativas sobre el apagón digital que no se cumplieron, empezando porque los descodificadores que se comercializan en España son bastante incompletos. Se acusa a la TDT de no haber proporcionado un canal por encima de la media para los telespectadores exigentes que no encontraban su hueco en la televisión analógica.

Es cierto que televisión digital está desaprovechada y que los nuevos canales sólo han servido para desdoblar los contenidos y que podamos ver “Sálvame” a todas horas. Pero, siendo sinceros: si se crearan canales con contenidos denominados de calidad (series estadounidenses, cine independiente o europeo, documentales, etc) ¿veríamos tanto la televisión como para hacer rentable la inversión publicitaria necesaria? Los contenidos “Premium” tienen un precio y los anunciantes necesitan contar con un número suficiente de espectadores para garantizar el ROI. Esto lleva invariablemente a un modelo de televisión de pago que tampoco termina de cuajar en España.

La cruda realidad es que la generación de espectadores que consumen contenidos audiovisuales de este tipo no supone el grueso de la audiencia de los canales de televisión. Nos hemos acostumbrado a ver las series online, sin anuncios y controlando la reproducción, es decir, cómo y cuando queremos. Tenemos el poder y no estamos dispuestos perderlo, ni siquiera en favor de una TDT que recuerde a HBO.

Ana López

@anafwwm

Otros post anteriores relacionados que os pueden interesar:
- ¿Nos está cambiando la crisis? Las nuevas audiencias y el prime time
- A vuelta con los canales femeninos
- Power to the people: La producción de contenidos para la audiencia


¿Nos está cambiando la crisis? Las nuevas audiencias y el prime time

15 / mar / 2011 | Escribir un comentario

Vivimos en un mundo en el que la última edición de Operación Triunfo se cayó de la parilla por falta de espectadores y la final de Gran Hermano ya no es un acontecimiento nacional. Esto era simplemente impensable hace 10 años cuando los formatos de telerrealidad llegaron a España para revolucionar las audiencias. Mucho se ha escrito sobre por qué este tipo de formatos triunfaban: el efecto voyeur, el clásico “te podría pasar a ti”, etc, etc. Fuera cuál fuera la explicación, parece que los espectadores españoles estamos cambiando.

Una de las razones que resulta evidente es el desgaste de los formatos. Por muy exitosa que sea una serie, siempre llega un punto en el que la trama no da más de sí y, sobre todo, en el que los espectadores pierden todo interés y sólo quedan los más fieles. Esto mismo ocurre con la telerrealidad: aunque los personajes cambien y se añadan nuevas situaciones y retos, nunca vuelve a ser igual que la primera vez, aunque objetivamente sea mejor.

Las lágrimas de Bustamante o los lamentos de Jorge de Gran Hermano 1 son historia de la televisión, pero los espectadores han pasado página. El segmento joven (que no vivió esos momentos) ve más la televisión y ganan peso en las audiencias, como se puede observar en series como Física o Química, Ángel o Demonio y Los Protegidos, entre otras. A ellos se unen las mujeres, otra parte de la población también castigada por el paro y habituada a los trabajos de media jornada.

Los gurús de la televisión ha sabido resolver bien la ecuación de la crisis: si al trabajo a tiempo parcial sumamos el paro (jóvenes + mujeres) y el incremento del ocio doméstico, obtenemos formatos como El secreto de Puente Viejo, que logran incluso socavar el reinado de Amar en Tiempos Revueltos. Si además de verlo resulta que también puedes comentarlo en la red y convertirlo en una experiencia colectiva, mejor que mejor. The times they are changing.

Ana López

@anafwwm


Las televisiones generalistas

Las televisiones generalistas en 2.0: del dicho al hecho… y el trecho

06 / nov / 2009 | 5 Comentarios

Todos hemos escuchado en más de una ocasión que la televisión tradicional se acerca a su fin. La salvación del modelo televisivo pasaba por la adaptación a los nuevos tiempos, lo que se conoce como “renovarse o morir”, que es lo que hacemos cuando no nos queda otro remedio. Pero en esta supuesta renovación las televisiones demuestran que siguen teniendo miedo a todo lo que 2.0 significa, en especial a mantener en conversación fluida y directa con los espectadores, no vaya a ser que los critiquen y utilicen para ello los propios canales de la empresa. El problema es que, como ya hemos dicho en posts anteriores, los usuarios (espectadores en este caso) te van a criticar igual estés no estés presente en la conversación. Lo que marca la diferencia es que estés presente, con armas para defenderte.

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