Hasta que punto son rentables las notificaciones de una aplicacion

Notificaciones en el móvil: ¿productividad o una forma de desquiciarnos?

Si te decimos que vivimos en la época de la infoxicación y de la publicidad invasiva, no estaríamos destapando la caja de Pandora, ya que más que una teoría es una realidad. Redes sociales, medios digitales, prensa e incluso el boca a boca forman parte de nuestras fuentes de información diaria que se acumulan cada día en forma de terabytes de datos en servidores en la nube. Pero hoy queremos hacer hincapié en unas pequeñas compañeras de viaje que, aunque suelen pasar desapercibidas, están muy presentes en nuestra rutina: las notificaciones móviles. Ellas forman parte de la infoxicación. Sigue leyendo

Buscando desconexión en una sociedad hiperconectada

Buscando desconexión en una sociedad hiperconectada

Después de tanto tiempo investigando para tener internet sin cables, para que el WiFi vaya más rápido, para poder navegar desde del móvil, resulta que ahora lo revolucionario es instalarse una aplicación que permita silenciar de una maldita vez todas las notificaciones.

Se deja notar una cierta saturación de grupos de WhatsApp, fotos en Instagram, tuits favoritos, emails sin leer y todo aquello que genera un aviso en la pantalla del móvil, que se quedará allí, observando en silencio, hasta que le hagamos caso.

El botón de la productividad y las apps del silencio

Hay aplicaciones para todo, incluso algunas pensadas para librarte del peso de las otras aplicaciones. Hace poco descubrí que existe una solución llamada MyFocus diseñada para hacer enmudecer a tu ordenador mientras trabajas: aprietas el llamado botón de la productividad y, por arte de magia, se acabaron los emails y las notificaciones. Y ésta no es la única aplicación que existe para hacer callar a nuestro smartphone, tablet u ordenador.

La pregunta que me surge es: ¿por qué ahora que tenemos las mejores herramientas en materia de comunicación necesitamos silenciarlas para poder trabajar un rato y ser productivos? Más que probablemente la conclusión sea que las estamos utilizando mal. Exceso de emails, exceso de Whatsapp… y poco criterio de relevancia.

Todas las plataformas de comunicación han tenido su ciclo de vida de producto, más o menos extendido en el tiempo. Los early-adopters de Facebook se están pasando a Instagram, así como los pioneros de Whatsapp se están aficionando a los stickers de Line. Es ley de vida, y nos conviene que así sea para no olvidar que son simples herramientas.

Ya lo decía Hobbes: el hombre es un lobo para el hombre. En este siglo acabaremos los unos con los otros a base de toneladas de correos y mensajes instantáneos sin leer. Mientras el ciclo avanza hacia estadios menos exigentes, aquí os dejo unas apps que harán desaparecer las notificaciones y nos harán la vida agradable 😉

Ana López

@anafwwm