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Tres minutos para imaginar el futuro del periodismo en internet

01 / ago / 2013 | Escribir un comentario

En una reciente presentación para un cliente en la que analizamos el estado de la comunicación en el entorno digital, surgió un breve debate sobre el futuro del periodismo. El tema resultaba de especial interés porque buena parte de los presentes trabaja son profesionales de las relaciones públicas, y existe una lógica preocupación por saber cuál será la evolución de los medios y el papel jugaremos los que estamos “al otro lado”, en agencias y gabinetes de prensa, para seguir dando servicio a los periodistas. Aunque en aquel contexto privado dimos algunas ideas, con el paso de los días y el poso de la reflexión surgen otras nuevas y se afianzan las que planteamos. Ahora es el momento de compartirlas.

El periodista Ramón Lobo dijo, en la edición 2011 del informe “Perspectivas Wellcomm”, que “se habla de crisis del periodismo cuando es una crisis de la industria que hace periodismo”. A mí me gusta añadir que es un gran momento para ser periodista, pero una época pésima para vivir de ello. Internet ha venido para condenar la industria y salvar al periodismo. Puede sonar contradictorio, pero creo que es así, y tiene mucho que ver con los siguientes puntos acerca de dónde estará el periodismo en un futuro a corto y medio plazo:

1. Las cabeceras dejan de ser un paraguas para la información. Hasta no hace tanto, la cabecera daba cobertura y apoyo al periodista, y el prestigio de éste dependía no sólo de su buen hacer, sino también de para quién lo hacía. La Red ha alterado por completo esa relación profesional. Las noticias se leen de forma desagregada: desde un lector RSS (mal que le pese a Google), desde las redes sociales (que levante la mano el medio para el que Facebook o Twitter no canalicen tráfico a sus noticias digitales) o desde webs para la recomendación y puntuación de contenidos (como Menéame). En la medida en que acudimos menos a la homepage de un medio para leer titulares y confiamos más en otras fuentes, gana peso el redactor de la información, que además se convierte en pieza fundamental para difundir la noticia y llevar tráfico a la misma, a veces a su pesar. La información, por lo tanto, será un ejercicio más personal en todos los sentidos, y menos corporativo desde el punto de vista mediático.

2. El periodista marca su línea editorial. Forzados por la situación de la industria, pero también animados porque el entorno digital permite desarrollar su trabajo con una nueva dimensión, buena parte de los periodistas ha abrazado el mundo de los blogs como una forma de dar una dimensión transmediática a su trabajo. Es decir: a través de bitácoras personales, comunitarias e incluso desde medios de nuevo cuño donde colaboran a título personal, desdoblan su trabajo en las áreas en las que son especialistas y comparten nuevas historias y enfoques de acuerdo no con la línea editorial de su medio de referencia, sino con la suya propia. Esto irá a más. Puede que no sea un valor que genere beneficios por sí mismo, pero garantiza más puntos de vista, más riqueza informativa y menos dependencia de los grandes grupos editoriales.

3. No es cuestión de formatos, sino de cómo consumimos la infomación. Uno de los debates más vivos en el momento actual es el de encontrar nuevos formatos periodísticos atractivos para los lectores. Más allá del texto plano con alguna galería de imágenes, los medios experimentan con iniciativas híbridas que obligan al periodista a cubrir una información, grabar recursos en vídeo, editar entrevistas multimedia y hacer fotos que acompañen su propia información hipervinculada a fuentes externas. Este año, The Guardian publicaba en su edición digital un espectacular reportaje sobre un violento incendio en Tasmania en 2012 a través de la vivencia de una familia que tuvo que refugiarse en el agua para no morir abrasada. Era espectacular por su presentación y contenido, con sonido de fondo, entrevistas en vídeo mezcladas con textos que seguían una línea de tiempo, dando múltiples opciones al lector para profundizar en la historia. Disfrutar del trabajo completo implicaba dedicar, fácilmente, cerca de una hora de nuestro tiempo. Sin entrar en el coste de recursos del medio para este tipo de acciones (inasumible fuera de escasas ocasiones al año), la pregunta es: ¿podemos dedicar tanto a leer información? Lo importante no es inventar un formato sorprendente, sino adaptarnos a los modos en que consumimos la información. ¿Cuándo leemos, dónde lo hacemos, durante cuánto tiempo, qué nos interesa? En las grandes urbes, parece que lo hacemos en los desplazamientos laborales, en las pausas en el trabajo, desde el móvil, centrándonos en los titulares… A menudo, un artículo llamativo lo compartimos con nuestra comunidad y hacemos ése que sea el reportaje para el que nosotros y nuestra gente cercana sí tiene tiempo. Quizás nuestra ventana de atención sea de uno o dos grandes reportajes al día, y dejaremos que sea nuestro entorno de confianza el que preseleccione el contenido destacado de la jornada. Eso terminará por definir los nuevos formatos, y no al revés.

4. La información como valor añadido. Hace muchos años, cuando empezaba a cursar mis estudios de Periodismo, entrevisté para un trabajo universitario al que entonces era redactor jefe de El Correo de Andalucía. Era el año 1993. En esa época, ya era relativamente frecuente realizar promociones para incentivar la venta de diarios. Le comenté, al despedirme, que ojalá la situación remontara para no depender del regalo de láminas, coleccionables o artículos de cocina para mantener a flote el negocio, y él me dijo: “¡Quita, quita! Si sirve para seguir vendiendo, no me importa que continuemos con las promociones el tiempo que haga falta!”. Esa realidad, que no ha hecho más que consolidarse y acentuarse con el paso de los años, convertía el cupón del diario en su valor añadido. A medio plazo, será la información la que se convierta en valor añadido de otros productos o servicios. ¿Que contratas un servicio de streaming de vídeo? Las noticias sobre cine o televisión serán el regalo que dé valor al servicio. ¿Que compras un smartphone? El acceso a contenidos sobre tecnología y movilidad de la mano del fabricante y a cargo de profesionales del periodismo se convertirán en el valor añadido del gadget adquirido.

5. El producto de la comunicación corporativa se convierte en “brick content”. En un post anterior, hablábamos de “brick content marketing”, un concepto desarrollado por nosotros que plantea campañas de marketing en las que los elementos de la acción pueden ser consumidos, utilizados y transformados por los usuarios como ellos deseen. ¿Puede tener la comunicación corporativa esa forma de “brick content”, de forma que cada periodista y cada medio encuentren elementos útiles para incorporar a sus noticias y reportajes? Sí, y sin duda deberemos orientarnos en esa dirección. Y no hablo sólo de ofrecer imágenes, vídeos o textos; hablo también de facilitar el acceso a fuentes directas de información a través de canales digitales. ¿Qué tal si imaginamos una nota de prensa con el contacto directo en redes sociales con portavoces, expertos y testimonios, así como con enlaces a información externa no corporativa para dar al periodista todas las piezas posibles para construir la información que le parezca más interesante?

En cuanto al futuro del periodista, daría para uno, dos o tres posts más, pero me limitaré a recomendar la lectura de una reciente entrada de Miguel Ángel Uriondo, de la revista Actualidad Económica, en su blog ALSD acerca de la utilidad del director de comunicación. Los últimos párrafos acerca de la figura del storyteller en las organizaciones son de lo más recomendable.

Feliz verano.

Carlos Molina

@molinaguerrero

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¿Crisis de los medios o una población desmotivada?

15 / ene / 2013 | 3 Comentarios

Hace poco escribí un post que auguraba la desaparición de los medios escritos si las empresas editoriales se empeñaban en mantener su obsoleto modelo de negocio. Una semana después, el destino me guardaba una fuerte bofetada en Alemania.

Pocos placeres hay tan grandes para un lector de revistas como visitar la tienda de prensa de una gran estación de tren en el teutón país. Allí uno se encuentra, por ejemplo, con que existen más de 10 cabeceras dedicadas al extremo arte del tatuaje, 7 revistas centradas en temáticas tan peregrinas como los tractores o más de 15 publicaciones especializadas en automóviles clásicos. Si tocamos temáticas como decoración, jardinería, cocina, tendencias, etc., el número de cabeceras se dispara hacia las docenas. En resumen: dudo que un kiosco callejero español pudiese albergar siquiera el número total de cabeceras dedicadas en Alemania únicamente a la automoción.

Estas tiendas de estación son paraísos editoriales que echan por tierra mis agoreras opiniones sobre el futuro de la prensa escrita. ¿Motivo para la esperanza? En ningún caso. La situación es infinitamente peor de lo que pensaba.

Una de las razones de la fidelidad al papel de los alemanes puede ser que la población germana no se ha visto tan afectada por el deslumbramiento tecnológico del que somos víctimas en España, tal como indica el Observatorio eCultures Europe desarrollado por la empresa G2.

Pero no me vale, ya que los índices de adopción tecnológica no justifican en ningún caso la histórica diferencia entre el número de cabeceras que existen en ambos países. ¿Cuándo hubo en España una sola revista sobre tractores que se vendiese en kioscos? Yo, desde luego, no la recuerdo.

La preocupante interpretación que me ha surgido es que España es un país en el que la diversidad de intereses y aficiones no tiene cabida o, por lo menos, no es rentable para quienes informan sobre ellas.

Si en Alemania se venden muchas revistas de tatuajes, debe de ser que por allí vive una gran cantidad de personas interesadas en dichos menesteres. Si la edición de revistas de tractores constituye un negocio rentable, intuyo que será porque habrá agricultores tudescos que se tomen lo suficientemente en serio su trabajo como para adquirirlas. Puede que no sea por eso. ¿Será simplemente que hay mucho friki de las carreras de tractores?

El motivo me da igual. El caso es que esos medios se venden. ¿Por qué? Porque hay personas interesadas en determinados temas, ya sea a nivel personal o profesional. Personas que se toman la molestia de adquirir una publicación a un precio asequible en relación a la pasión o motivación que genera dicha temática.

¿En España qué motivaciones, intereses, aspiraciones tenemos?

…el fútbol.

¿Somos, a pesar del mito, un país sin pasiones? ¿No tenemos aficiones más allá del balompié? ¡Sí, la Fórmula 1! Disculpe, padre.

A lo mejor es que en España no disponemos de tiempo para poder dedicárselo a las aficiones. Es posible. En Alemania se mira con malos ojos a aquellos trabajadores que prolongan su estancia en la oficina más allá de la hora de salida (sobre las 4 o las 5 de la tarde). Los que lo hacen caen bajo la sospecha de ser poco productivos. ¡Claro, con horas de salida como esas sí que da tiempo a cultivar una afición! Pero es que en España, los que tienen trabajo deben echar muchas horas para contentar a su jefe, que aún cree que número de horas y productividad son conceptos relacionados. Y, cómo no, saliendo a horas españolas, ya no hay quién pueda labrarse una afición decente, salvo la de entrenador de bar…

El caso es que una población sin aficiones me parece un problema mucho más global y grave que la crisis de un único sector productivo, como es el de los medios escritos. Particularmente, me resulta descorazonador y desesperanzador.

Así que a ver si en este 2013 todos somos capaces de rescatar y empujar esa afición que siempre hemos tenido pero hemos debido acallar por circunstancias de la vida. Nos puede ayudar a nivel particular y posiblemente también al mundo editorial.

#change2013

Stephan Fuetterer

@sfuetterer

medios impresos futuro

El futuro de los medios impresos y del periodismo

26 / nov / 2012 | 11 Comentarios

Hace unos días, los amigos de Acceso.com me pidieron escribir un artículo para su blog interno. Me han permitido compartirlo con vosotros en esta bitácora, y es lo que encontraréis a continuación :-)

No hay que tener una bola de cristal para prever la evolución de los medios escritos y de la profesión del periodismo. Hace cinco años ya había nubarrones y los periodistas más previsores comenzaron a formarse en asuntos de social media para un posible reenfoque de su carrera. ¡Bien por ellos y por su capacidad de discernimiento! En otros medios, en cambio, había una sensación de intocabilidad hasta hace unas semanas, como si la crisis no pudiese afectarles. Sabemos lo que está sucediendo, ¿verdad?

Todo está tan complicado como hace unos años en la industria musical, donde desaparecieron gran parte de las empresas del sector a pesar de que se escuchaba más música que nunca. No se libraron ni los gigantescos sellos multinacionales. Sin embargo, en un entorno tan complicado, surgieron empresas como MUWOM, con Roberto Carreras y Carlos Jean a la cabeza, que han sabido lidiar el temporal y aprovecharse del cambio de paradigmas que ha llegado con el social media para construir un sólido negocio y reinventar un sector.

Bien, pero volvamos al título. ¿Qué pasará con los medios de papel? Desaparecerán todos. No es que desee que suceda; es como creo que ocurrirán las cosas. Sólo sobrevivirán unos pocos, financiados indirectamente por las fuerzas políticas, necesitadas de un bastión mediático para defender sus posiciones. También tendrán posibilidades de pervivir aquellos medios impresos cuya posesión y contenidos generen cierto fetichismo. El resto de información se podrá encontrar en internet, ya sea de la mano de medios online, de redes de blogs comerciales o de blogs personales.

Uno de los problemas fundamentales es la voluntad de cambio. Hace unos meses sugerí a un gran grupo mediático español reconvertir los editoriales de moda y bazares de complementos de sus revistas online femeninas (incluidas las versiones para iPad) en algo parecido a lo que ofrece Netaporter, una tienda online de productos de moda de lujo. Imaginen a la lectora que encuentra unos pendientes que le encantan y que pueda acceder, desde la misma aplicación iPad de la revista, a diferentes tiendas online que ofrecen ese producto. Si se produce la venta, una comisión de la misma iría al medio. Pero no.

Rápidamente se desestimó mi sugerencia porque “montar todo eso resulta muy complicado” ¡Pues claro que es complicado! Estamos en medio de un cambio de Era. ¡Hola! ¿Alguien se ha dado cuenta de eso? Conclusión: no hay voluntad de cambio, por lo que el cambio resulta inviable. Así que los medios en papel y, posiblemente, sus correspondientes versiones electrónicas, desaparecerán. Tal cual. Entiendo que empresas de arraigada tradición periodística no deseen convertirse en bazares donde se vende todo tipo de productos. No responde al afán periodístico. Por tanto, los medios de papel desaparecerán, dado que no habrá otros ingresos que sustenten la faceta periodística.

Sigamos con el titular. ¿Cuál es el futuro de los periodistas, aparte de escribir en blogs propios o comerciales? Trabajarán generando contenido para empresas. Los ciudadanos siempre han acudido a las fuentes de información para adquirir conocimiento. El concepto de informador se asociaba hasta hace poco exclusivamente a la figura del periodista. Hoy ya no.

Las empresas se están convirtiendo en fuentes de información. ¿Para qué hacen falta intermediarios si las compañías pueden trasladar directamente la información al ciudadano? Casi todos sabemos el papel de filtro social que se supone que deben ejercer los medios para tratar de lograr una sociedad más equilibrada. Pero… ¿es realmente así? Al fin y al cabo, hay que tener en cuenta que los medios de comunicación no dejan de ser empresas y que, por tanto, además de sus afinidades políticas, también tienen sus intereses económicos, como cualquier otra empresa. Entonces, ¿qué diferencia hay entre trabajar para una empresa o trabajar para una empresa?

Lo que está claro es que las corporaciones necesitan a los periodistas para generar muchos contenidos si quieren destacar en esta nueva sociedad que se está construyendo. Por tanto, hay espacio para la esperanza aunque desaparezcan los medios en papel. Como bien indica mi amigo David, en las diferentes compañías, los dircoms (directores de comunicación) tienden a convertirse en dircons (directores de contenidos), y alguien con buen criterio y cabeza pensante debe generarlos.

¿Que resulta poco consolador generar contenidos para empresas porque puede significar renunciar al espíritu periodístico? Es posible. El periodismo es una profesión vocacional. Grandes personajes de la gran pantalla ostentaban cargos periodísticos (hasta se han escrito tesis doctorales al respecto); grandes periodistas provocaron sonadas dimisiones. Puede que los periodistas de investigación nos hiciesen sentir más seguros en esta sociedad. Pero como decíamos, estamos en un cambio de Era y puede que nada de eso importe ya.

Pero desde este lado de la comunicación también se pueden destapar cierto tipo de asuntos. Mi amigo Pablo está pasando momentos complicados precisamente por denunciar situaciones injustas. Así que, querido periodista, no pierdas la esperanza de ser útil para la sociedad simplemente porque no trabajes en un medio que hace uso de la tinta y el papel. Todo este cambio no tiene por qué resultar tan desconsolador como puede parecer en un primer momento. Eso sí: en este sector no tenemos Pulitzers.

Stephan Fuetterer

@sfuetterer

icaro

Ícaro Moyano: “En medios sociales, no me atrevo a tomar decisiones si no sé cómo voy a medir”

02 / abr / 2012 | 1 Comentario

Periodista de formación y profesión, Ícaro Moyano conoce todas las facetas de la comunicación. Se inició en el mundo de la radio (Cadena Ser), fue pionero en el terreno de los blogs como uno de los editores de La Tejedora, dirigió la comunicación de Tuenti durante más de tres años para luego asumir esa responsabilidad en BuyVIP, y ha vuelto recientemente al punto de partida como director de Redes Sociales en PRISA Noticias. Hace poco, estuvo en Best Relations para hablar con nosotros de periodismo, social media y relaciones públicas.

Medios digitales

Desde su actual puesto, cuenta con una vista privilegiada sobre la evolución de los medios digitales. “Hemos pasado dos fases de monoteísmo”, nos explica refiriéndose a que se ha transitado por el “todo abierto” y el “todo cerrado” en diferentes momentos. “Ya no hay maximalismos”, señala: “somos politeístas”. En PRISA han llegado a la conclusión de que es posible distribuir  contenidos y productos de pago sin que sea en perjuicio de los contenidos gratuitos.

Uno de los problemas actuales, sin embargo, es la inversión publicitaria. Aunque aumente en el mundo digital, Ícaro recuerda que el hecho de que haya cada vez más soportes supone que los medios sólo tengan acceso a un porcentaje muy pequeño. “No hay un trasvase de inversión”, concluye.

¿Por dónde pasa el futuro de los medios? En buena medida, por el “rich media”. Aquí, “los medios de comunicación vamos muy por detrás; hay que cambiar los KPIs. Por ejemplo, no hay que medir usuarios, sino minutos de exposición“, explica. También es importante el papel de las redes sociales, que es donde ahora se produce el debate en torno a los contenidos de los medios. Por eso, la clave es que “cuando alguien mastica contenido en redes, sepa que está masticando contenido nuestro”.

La renovación del periodismo

Ícaro Moyano con parte del equipo de Best Relations

Este contexto de cambio, sin embargo, llega en un mal momento para la profesión periodística. “La carne de periodista nunca ha estado más barata”, afirma. Por eso, nos cuenta, el profesional tiene que adaptarse a las nuevas herramientas y plataformas para diferenciarse, de forma que “cuando llegue el señor de la pistola no te mate a ti, sino al que se limita  a rellenar papeles”.

Pero no hay que pensar que los veteranos no lo están consiguiendo. “Tenemos que quitarnos de la cabeza que son dinosaurios”, dice, y pone como ejemplo al periodista deportivo Tomás Roncero: el 29 de febrero creó su perfil en Twitter y, sin decir palabra, ya tenía más de 20.000 seguidores (actualmente se encuentra en torno 100.000).

No sólo son importantes los contenidos, sino la medición. “En medios sociales, no me atrevo a tomar decisiones si no sé cómo voy a medir”, nos cuenta. Por eso hay que incorporar a los medios analistas y expertos en SEO.

Innovar en comunicación

De su experiencia como profesional de la comunicación y las relaciones públicas, Ícaro recuerda las diferencias entre el trabajo en Tuenti y BuyVIP/Amazon, donde asegura que también aprendió mucho. “Tienes un protocolo de actuación que te dice qué está bien y qué está mal”, señala.

En Tuenti, sin embargo, partió de cero. “Zaryn Dentzel tiene muy claro que no trabaja para las marcas, sino para los usuarios“, explica. Bajo esa premisa, Ícaro enfocó las relaciones públicas de la empresa de forma diferente a como lo hacen otras empresas. “Zaryn me dejó hacer lo que quise: sin una sola nota de prensa“. Eso sí, se dio especial importancia a la presencia en eventos y conferencias, así como a la prensa regional.

El futuro

En cuanto al futuro, Ícaro no ve a las empresas como competidoras de los medios en la generación de información, “salvo en influencia. Generar una respetabilidad como emisor de información es algo muy largo”.

“Le tengo mucha fe a las aplicaciones móviles en HTML5, más que a las aplicaciones nativas”, y añade: “y aplicaciones freemium o directamente de pago“. Y avisa sobre el crecimiento de la venta por plataformas digitales, como Kiosko y Más.

Antes de marcharse, nos explica una curiosidad: por qué comenzó a tuitear tras meses y meses sin hacerlo desde su perfil. La culpa fue de una apuesta. “No tenía intención de tuitear. Aposté que si llegaba a tener 500 seguidores sin decir una palabra, me comprometería a participar… y perdí.” En cuanto a su blog, La Tejedora, lo define como “la consagración de un fracaso, porque lo dejamos cuando habíamos triunfado”.

Nos deja un consejo para blogueros: “WordPress posiciona increíblemente bien, porque si me buscas en Google lo primero que sale es mi página de perfil, y eso que no lo actualizamos”. ¿Algún usuario de Blogger en la sala?

Carlos Molina

@molinaguerrero

Chicadelatv

Elena Escala: “Hace mucho que los periodistas perdimos el monopolio de la información”

28 / feb / 2012 | 2 Comentarios

La crisis de la industria de los medios de comunicación es un tema difícil de soslayar cuando se habla con un periodista. No sucedió de forma distinta en uno de los últimos encuentros organizados en las oficinas de Best Relations. La invitada de esta ocasión fue Elena Escala, redactora jefe de Diariomedico.com, organizadora del evento TEDxSol y una de las periodistas españolas más reconocidas en el ámbito de la salud.

En opinión de Elena, se está apostando por “apuntalar los medios de papel”, en vez de tomar medidas valientes encaminadas a abrir nuevas vías a la información en internet. En su opinión, hay una contradicción entre el “coste brutal de las estructuras actuales” y el hecho de que, en los últimos años, no se hayan incrementado los recursos para las plataformas digitales. “La prensa especializada está resistiendo más, pero lo que más me molesta es que sabemos desde hace tiempo que los días de nuestros medios están contados”, añade.

“Hace mucho que perdimos el monopolio de la información”, asegura en referencia al papel que juegan no sólo los lectores, sino también otros perfiles que han pasado a ocupar parte del espacio que, hasta hace una década, parecía ser propiedad exclusiva del periodismo. “Ya no somos periodistas; somos transmisores de mensajes”, aunque capaces de hacer su trabajo de una forma más profesional desde los puntos de vista técnico, ético y legal.

Elena lleva años viviendo en primera línea la lucha por la adaptación de los medios tradicionales al ámbito digital. Cuando se incorporó a Diario Médico, 12 años atrás, la publicación llevaba ya cuatro años en internet. Estar entre las cabeceras pioneras de la red les permitió atreverse con iniciativas diferentes que han llevado a la publicación a estar a la vanguardia de la prensa online especializada.

En 2008 inauguraron la red MedicaBlogs y su perfil en Twitter, y poco después Diariomedico.com era el primer medio en atreverse en España con las “twitterviews”, aunque entonces se realizaban a médicos franceses o ingleses. La falta de profesionales presentes en esta red social impedía llevar a cabo iniciativas de este tipo a escala local.

“A la gente no le importa tanto el contenido, sino las plataformas y el acceso a la información”, señala Elena. Este escenario, sin embargo, no lo contempla como una amenaza, sino como una oportunidad. De hecho, reconoce que las nuevas plataformas, como Twitter, han mejorado la calidad de su trabajo, permitiendo a los periodistas de Diario Médico conocer antes las tendencias del sector y acercarse con más eficacia a los profesionales médicos.

Al margen de su actividad como periodista, la experiencia en la organización de los encuentros TEDxSol ha sido otra de las señas de identidad de Elena. Lo que inicialmente se pensó como un proyecto para organizar desde Diario Médico, terminó siendo una aventura de un grupo de socios que les ha permitido convocar ya dos jornadas de carácter multidisciplinar en torno al mundo de la salud.

Lo más inspirador de la experiencia TED ha sido, según Elena, “ver a otros organizadores y conocer su experiencia”. Lo más duro, “conseguir patrocinadores”, algo que se explica por el hecho de que se trata de un evento sin ánimo de lucro. El resultado, para todos los que han podido estar presentes en las jornadas celebradas hasta la fecha, ha merecido la pena. Tanto, que ya estamos esperando a que llegue el próximo.

La periodista valiente, Nadal, la Reina Sofía y Bilderberg

01 / jun / 2011 | 1 Comentario

Este domingo se jugará la final de Roland Garros…

Eso me recuerda un hecho que sucedió nada más terminar la final del año 2010, que ganó Rafael Nadal bajo la mirada de la Reina Sofía, que se hallaba en el palco de honor.

Rafa gana, la Reina baja a los vestuarios a felicitarle y acto seguido una reportera de rtve tiene la oportunidad de hacerle un par de preguntas a la monarca. ¿Y qué le espeta directamente a la cara, sin pestañear, durante la segunda pregunta (esa que a veces le pilla a uno con las defensas bajas)? Pues algo que seguramente no entendió la mayoría de los espectadores: “Usted ha venido desde Bilderberg, no se quería perder esto”… La reina reacciona rápidamente: “desde Barcelona he venido” y risita en plan “Me has querido pillar pero te he esquivado como una gacela”.

Hay que tener mucho valor para preguntar a un representante de la Casa Real (durante muchos años hermética a las entrevistas y aún hoy en día casi intocable y ultraprotegida por los medios españoles) si viene de una reunión secreta (un secreto a voces, todo hay que decirlo) que reúne a las personas más ricas y poderosas del mundo.

Bilderberg no es ni más ni menos que eso: una reunión de poderosos procedentes de todo el mundo. Algunas malas lenguas dicen que en estas reuniones los ricos se reparten el mundo. Otros dicen que se intentan crear planes que ayuden a equilibrar la economía planetaria. En fin, como a mí nunca me han invitado no puedo aportar más información. El hecho es que a ninguno de los asistentes a dichas reuniones le gusta reconocer su pertenencia al elitista Club. Cuanto menos ruido se genere alrededor de Bilderberg, mejor.

Yo me sigo preguntando ¿Qué empujó a esta aguerrida periodista a poner en un brete a Su Majestad? ¿Fue una iniciativa propia? ¿Alguien la empujó en plan perverso? No creo que la cuestión, realizada en tono casual, haya sido una casualidad. Y por otra parte ¿Le habrán dado un toque de atención por exceso de celo? ¿Habrá habido truenos en ciertos despachos?

En fin, no puedo más que felicitar a esta gran profesional de la comunicación por su valor a la hora de afrontar su trabajo y a la Reina Sofía por la buena cintura que ha demostrado a la hora de esquivar con buen humor los golpes informativos. Al fin y al cabo la Señora no mentía: ¡ella venía de Barcelona!

El caso es que el mundo sigue fascinado por los tejemanejes y secretos de los poderosos. La falta de acceso a la información que intercambian estas personas fomenta el nacimiento de teorías conspirativas ¡Y eso es interesante y hace que el mundo se mueva!

Y aquí los deberes para ti: ¿Quién es la aguerrida reportera que entrevista a la reina? ;)