¿Hay social TV sin programación televisiva?

¿Hay social TV sin parrilla de televisión?

13 / ago / 2013 | 2 Comentarios

La dictadura de la televisión sobre el resto de medios de comunicación implica que se acepten medias verdades sobre las llamadas segundas pantallas y los medios sociales. Damos por hecho que la televisión se consume, de forma mayoritaria, con un móvil en la mano, con una tableta conectada a la Red o con un portátil desde el que compartir con terceros la experiencia o desde el que acceder a información adicional. Damos por hecho que así va a ser la forma en que se desarrolle mayoritariamente el consumo audiovisual (la llamada social TV), especialmente en el caso del entretenimiento doméstico. Y damos por hecho, en definitiva, que podemos establecer una relación directa entre las publicaciones en plataformas sociales, sobre todo Twitter, y los porcentajes de audiencias. No será así.

A priori, los datos de que disponemos sobre el consumo de televisión y los medios sociales son suficientemente poderosos como para que no podamos negar la influencia que estos ejercen sobre la primera. Los datos del informe de Tuitele “La televisión social en España” indicaban que, entre mayo de 2012 y enero de 2013, unos 2,2 millones de espectadores habían hecho algún comentario en redes sociales mientras veía la televisión. La cifra fue de 859.000 personas sólo en enero, casi el doble que en mayo del año anterior. El dispositivo más frecuente que se usa de forma simultánea es el smartphone. Los datos del informe eEspaña 2013 indican que el 46% de los que lo emplean en ese contexto lo hace de forma habitual, mientras que los que compaginan televisión y portátil de forma con la misma intensidad alcanzan el 40%.

Todo lo anterior dibuja un escenario en el que la mitad de la población se sienta delante de la televisión armada con un segundo dispositivo, preparada para comentar. Pero no siempre es así. De hecho, este panorama da por hecho que el consumo de los contenidos audiovisuales sigue produciéndose en la televisión, pero el escenario está cambiando. Cada vez es más frecuente que busquemos series y programas en internet, rompiendo el concepto de parrilla televisiva y creando nuestra propia programación. Las grandes cadenas se mueven en este terreno de forma ambigua. Mientras por un lado parecen propiciar esta dislocación del contenido televisivo con ofertas digitales tan potentes como la del archivo de RTVE.es o con experiencias como Canal+ Yomvi, por otro lado ponen coto al acceso libre y sin horario a sus contenidos, como sucede con Antena 3, que sólo permite acceder online a los últimos capítulos emitidos de una serie, pero no al archivo completo. ¿Es eso un castigo al usuario que no puede o no quiere someterse a los horarios fijos de la programación?

Por ahora, seguimos consumiendo televisión sujetos a una parrilla fija y lineal, pero eso está cambiando. Las propias cadenas lo favorecen de forma indirecta al reprogramar y repetir sus contenidos en los canales de TDT. Esto lleva a que cada vez tenga menos sentido compartir comentarios en redes sociales porque, muy probablemente, nuestra experiencia individual de consumo no coincide en tiempo y forma con la de otros miles de espectadores. Si accedo online a RTVE.es para ver “Isabel” a medianoche, ¿tiene sentido que tuitee mis sensaciones con terceros si probablemente nadie de mi timeline está viendo lo mismo que yo?

La social TV clásica se limita, por lo tanto, a dos contextos: las retransmisiones en directo y lo que podríamos llamar primeras experiencias”, es decir, programas que se emiten por primera vez un día y a una hora concretos. Sólo en esas circunstancias es posible comentar y debatir en tiempo real con una masa amplia de espectadores. En el resto de casos, esto se hace imposible o pierde valor. Los datos de Tuitele lo demuestran: entre los 10 programas más comentados del estudio antes citado no figura ni una serie extranjera, porque la mayoría ya se han consumido mayoritariamente en diferido, es decir, mediante plataformas de streaming o descarga online. De igual forma, dos programas fueron emisiones en riguroso directo, como los Premios 40 Principales; otros dos fueron concursos (La Voz y Tu cara me suena); dos más fueron realities (Gandía Shore y ¿Quién quiere casarse con mi hijo?) y otros dos, series de ficción españolas que emitían por primera vez sus capítulos (El Barco y La que se avecina).

El estudio “Tune in with Twitter”, llevado a cabo por la red social en Reino Unido, profundizó más en las situaciones anteriores mostrando al detalle el perfil del espectador según sus interacciones sociales. No resulta extraño que, de nuevo, sean los programas en directo y, preferentemente, sin un hilo argumental (series o películas) los que generen más conversación, a diferencia de contenidos que cada vez se consumen de forma más desagregada a través de otros medios digitales.

Pensar que Twitter nos ayudará a calcular de forma más acertada las audiencias es obviar que antes debemos redefinir el concepto de audiencia. Algunas productoras y grandes cadenas lo están asumiendo con la tendencia de los estrenos globales, como se hizo con el último capítulo de “Perdidos”, como forma de recuperar el control sobre el horario de consumo del contenido.

De cualquier forma, a medida que seamos más conscientes de nuestra capacidad para decidir cuándo y cómo consumir los contenidos televisivos, sólo los eventos en directo y las “primeras experiencias” podrán reunirnos en masa frente a la gran pantalla y dar oportunidades a la televisión social, entendida como aquella que consumimos y disfrutamos en grupo más allá de nuestro entorno familiar. Para el resto de casos, el reto será proporcionar experiencias individuales a través de plataformas sociales para el espectador solitario que rompe con el corsé de la programación. Eso definirá la evolución del medio, y no necesariamente el empleo de segundas ni de terceras pantallas.

Carlos Molina

@molinaguerrero

shazam

Y entonces llegó Shazam

25 / sep / 2012 | 1 Comentario

Casi siempre que uno va por la calle o se desplaza en transporte público, se encuentra con gente pegada a sus móviles, riéndose en conversaciones que mantiene en Whatsapp, haciendo fotos y compartiéndolas en Instagram, leyendo publicaciones en Twitter o comentando fotos y actualizaciones de sus amigos en Facebook. Pero hay un fenómeno que sucede cada vez con mayor frecuencia. Si alguna vez veis a una persona que levanta su móvil y lo dirige hacia algún aparato o lugar del que salga o se emita una melodía, que sepáis que lo más seguro es que esté usando Shazam.

Shazam es una aplicación que se encarga de recoger lo que se conoce como una huella digital acústica. Su tecnología es capaz de captar una parte de una canción, compararla con su amplia base de datos e identificarla para devolverte todos los detalles del autor, álbum y título de la composición. El proceso en la actualidad es totalmente automático, pero en sus inicios aquellos que querían usar Shazam debían de marcar el número 2580. La aplicación, después, se encargaba de extraer el audio durante 10 segundos y mostraba, mediante un mensaje SMS, el título de la canción, el artista y el álbum.

En la actualidad, Shazam es una app gratuita para usuarios de todo tipo de smartphones y tablets que sientan curiosidad por conocer más sobre el mundo de la música. Acaba de conseguir sobrepasar la barrera de los 250 millones de usuarios a nivel global (6 millones se encuentran en nuestro país) y sus creadores ya están pensando en nuevos mercados para dejar atrás a sus perseguidores: SoundHound y Google Ears.

Las aplicaciones como Shazam empiezan a trascender más allá del móvil y comienzan a ser un instrumento de experiencias transmedia. Poco a poco, la televisión se está convirtiendo en algo social. Plataformas como Twitter permiten que los usuarios comenten lo que se emite en directo mediante el uso de los hashtags como si de un foro inmenso se tratase, influyendo incluso en que un programa llegue a ser líder de audiencia o, por el contrario, conseguir su cancelación. Cada vez más, este uso social hace que se originen nuevos métodos de interacción con los usuarios que posibilitan la integración de los dispositivos móviles con el uso doméstico de la televisión. Es lo que ya se conoce como el uso de la segunda pantalla.

Según un estudio que realizó la agencia de publicidad Digital Clarity, el 80% de los menores de 25 años del Reino Unido utiliza la segunda pantalla para comunicarse con otros usuarios, comentar los contenidos que se emiten o compartir sus opiniones en las distintas redes sociales. Los creadores de Shazam lo vieron claro: para ellos, la televisión es el siguiente paso.

En la actualidad, Shazam ya cuenta con servicios para televisión, ofreciendo información sobre programas de televisión de unos 160 canales. La aplicación puede reconocer más de 20 millones de canciones, pero con su integración con el mundo de la televisión, ya proporciona otro tipo de información de valor añadido: datos sobre actores, presentadores, horarios, fotos del reparto e incluso cotilleos  de los programas de cada parrilla televisiva.

Para conseguir una mejor integración, Shazam tiene previsto mejorar sus funcionalidades sociales para iPhone, iPad y dispositivos Android. Cuando un usuario se descargue la aplicación en su dispositivo, se le ofrecerá la posibilidad de compartirla tanto en Twitter como en Facebook, para que sus amigos y seguidores puedan ver lo que está “taggeando” o marcando al “shazamear”.

Pero como era de esperar, todo esfuerzo tiene que tener un beneficio. Los desarrolladores de Shazam ya están comenzando a trabajar con grandes marcas para integrarse en sus spots. Mientras uno ve anuncios publicitarios de Renault, Reebok, Unilever, Microsoft, Pepsi o Red Bull, en la pantalla de su televisión, puede encontrarse con el logotipo de Shazam seguido de “Haz Shazam”, en ese momento, si un usuario captura el audio del televisor, en su dispositivo aparecerá contenido adicional, como poder ver el spot desde otra perspectiva, como ya ha hecho Red Bull, o descargar la canción. Hasta la fecha, su mayor éxito ha sido la integración con el anuncio de Pepsi que se emitió durante la Super Bowl 2012, consiguiendo que fuese usado por 50.000 personas en el transcurso del anuncio.

Se acerca la segunda explosión de Shazam dentro del mundo de las apps, pero esta vez va más encaminada a acercar el mundo del entretenimiento y del ocio al usuario, acompañándolo con la interacción de los spots publicitarios. Esto la colocará como una de las grandes plataformas sociales del panorama actual.

Y tú, ¿shazamearás?

Francisco Hernández
@FranHa85

Transmedia storytelling: cine con wifi, internet y el móvil encendido

11 / may / 2012 | 5 Comentarios

 

Cines en los que no tienes que apagar el móvil. Al contrario, hay wifi gratuito para que te conectes a Twitter, donde descubres parte del argumento y vives otra experiencia. ¡Porque las películas ya no sirven sólo para ser vistas! Además, comienzan en casa, en un blog. Se amplían por tweets. La historia arranca mucho antes de lo que te mostrará el celuloide y cuando llegas a la sala, no eres uno más, eres cómplice de lo que vas a ver. Finales sin “The End”, historias que no mueren, que siguen vivas en social media.

Es el transmedia storytelling, una nueva forma de entender la narrativa del cine, y de las series de televisión, los programas de entretenimiento o el mundo del espectáculo en general. Y que, como no podía ser de otra manera, también ha salpicado (y de qué manera) a nuestra profesión: la comunicación, el social media y las relaciones públicas.

Hace algo más de un año, estábamos escribiendo una propuesta para un cliente, un canal temático de televisión, dedicado a la difusión de series de producción estadounidense. La idea principal del proyecto fue desarrollar un guión paralelo, ligado al argumento, y que transcurriera de forma simultánea al capítulo, pero en Twitter. De esta forma, aquellos que veían la serie por televisión, podían conectarse a esta red social y descubrir en Twitter una parte de la historia que no se estaba mostrando por la tele. A la vez, participaban, opinaban, comentaban, preguntaban, compartían e incluso hablaban con los protagonistas. Algo que hoy no suena a nuevo.

Hazte una idea: estás viendo el capítulo de una serie. Dos personajes conversan. Uno habla mientras otro escucha. ¿Te imaginas saber qué estará pensando el personaje que escucha silenciosamente? Así de simple. En un tweet podrías saberlo. Ésta es una de las formas de aplicar el transmedia storytelling. Pero no la única.

Transmedia implica llevar la narración y el contenido (storytelling) a diferentes medios a la vez. Desdoblar la historia en diferentes plataformas. Establecer como centro de la campaña al usuario. Provocar un engagement con el espectador que no sería posible de otra forma. Haciéndole partícipe y, por lo tanto, protagonista. ¿Para qué sirven los social media? Pues para cosas como ésta. Por cierto, ve olvidando la palabra espectador. Además de observar, actúa, co-crea y opina.

Las marcas, y quienes nos dedicamos a prestar servicios para éstas, sabemos que el negocio ya no consiste sólo en “vender un producto” (sí, la comunicación y el social media ayudan a generar negocio, y podemos sumar disciplinas como el transmedia o el branded content al business intelligence). Hay un antes, un durante y un después de la acción de “compra”. Desde el ámbito de la comunicación, cada vez más amplio y con los límites “difuminados”, debemos ser capaces de intervenir en cada una de estas etapas con diferentes objetivos: desde monitorizar y diseñar una hoja de ruta, hasta generar experiencias en los usuarios (las personas) o llevarles a la acción (conversiones, recomendaciones).

Diego Rivera

@RiveraDiego

Chicadelatv

Susana Alosete: “Internet le está dando a la tele mucho más de lo que nadie pensó”

06 / mar / 2012 | 2 Comentarios

Para la blogosfera televisiva, Chica de la Tele es una de las analistas de medios más importante e influyente del momento. Detrás de ese nombre se encuentra Susana Alosete, una profesional de los medios de comunicación con muchos años de televisión a sus espaldas como productora y miles de horas de vuelo revisando programas y series con precisión quirúrgica. Estuvo de visita en Best Relations y compartió con nosotros un buen rato de vivencias y experiencias en Full HD.

Susana ve el presente y el futuro de la televisión profundamente atados a internet. “El futuro del medio pasa por la integración de la televisión e internet en un mismo dispositivo que no obligue a los usuarios a saber mucho de tecnología”, afirma. Y nosotros le preguntamos: pero, ¿no ven algunos la Red como la mayor amenaza de la actual industria audiovisual? Ella contesta: “Internet le está dando a la tele mucho más de lo que nadie pensó. Volvemos a ver la tele en familia. De hecho, hay programas que no habrían sido lo que son sin internet, como Quién quiere casarse con mi hijo o Alaska y Mario”.

Susana Alosete (Chicadelatele.com) en Best Relations

Aunque buena parte de su consumo diario pasa por el mundo de las series, pocos imaginan que el fútbol fue su primera pasión audiovisual. De hecho, Susana trabajó como productora para Fox Sports en Estados Unidos, compañía con la que colabora ocasionalmente desde España. De vuelta a nuestro país, dedicó varios años de su carrera a los contenidos infantiles desde Jetix, pero no le llenaba lo suficiente. Todo cambió cuando puso en marcha su blog, Chicadelatele.com, en 2005.

Desde su bitácora, se siente con libertad para escribir diariamente de lo que quiere, sin presiones. Es consciente de que los gabinetes de prensa de las televisiones están pendientes de lo que cuenta, pero asegura que no influye “en nada”. A pesar de su veteranía a este lado de la información, cuenta que aún le siguen mirando con recelo los periodistas cuando acude, invitada, a eventos para prensa. Otra cosa sucede en su relación con los blogueros del mundo de la televisión: “nos tratamos como si fuéramos de la familia”.

Twitter, donde cuenta con un perfil con más de 4.000 seguidores, no ha cambiado su forma de escribir, pero le ha dado más margen de maniobra. “Empecé con un perfil cerrado, pero lo cambié. Ahora tengo la libertad de escribir de lo que quiero en el blog, mientras que en Twitter puedo liquidar automáticamente aquellos temas sobre los que la gente quiere que me pronuncie o para los que no tengo tiempo en el blog”, explica.

Pasa buena parte de la tarde viendo la televisión. Es su trabajo. Desde su tribuna, vaticina: “la televisión tal y como la conocemos va a ser mucho más de directos”, aunque “el prime time siempre será un escaparate”. No teme, sin embargo, que los recortes de presupuesto afecten a la calidad de los contenidos informativos. “La tele se está quedando más en entretenimiento, pero no veo que sea un problema porque hay suficiente oferta informativa en otros medios”, asegura.

Otra cosa sucede con los nuevos formatos. “Llevo mucho tiempo oyendo hablar de la televisión en el móvil y no termino de verlo”, dice Susana. Tampoco cree que haya una oferta adecuada de series y cine en internet en España: “el catálogo no es bueno; son catálogos a la mitad: cada plataforma tiene un trozo”.

No podemos resistirnos a preguntarle a Susana su opinión sincera sobre tres cuestiones audiovisuales:

· ¿Qué serie nos recomendarías?

“The Good Wife.”

· ¿El mejor final para una serie?

Los Soprano y Perdidos.”

· ¿Qué piensas de Matías Prats?

“Es el Arturo Fernández de los informativos.”

Estamos seguros de que esa definición le gustaría tanto al popular presentador como a éste le sorprendió nuestro “método Matías”.

La influencia de Twitter en la revolución de la televisión actual

03 / nov / 2011 | 2 Comentarios

¿Os imagináis, en los tiempos que corren, una retransmisión televisiva que no pudiera contar con la participación inmediata del telespectador? ¡Qué aburrido!, ¿no? Con la de reproches que nos encanta hacer cuando escuchamos algo que no nos gusta… O al contrario, cuando preguntan algo que sí nos gusta, y de hecho nos apasiona, y nos sentimos tan sabios que nos vemos realizados si contamos al mundo nuestra “imprescindible” opinión.

A día de hoy, Paula Vázquez ya no emplea su impoluto y afilado abrecartas para anunciar el nombre del ganador en “El juego del Euromillón”. Jordi González ya no necesita que el que está en el sofá de su casa mande un SMS a 1,4 € cada uno (impuestos indirectos no incluidos) para hacer girar “La Noria” los sábados por la noche. Ya apenas es necesaria la intervención telefónica de los aludidos, salvo en los polémicos concursos en directo que algunas cadenas mantienen en su programación de madrugada.

Lo que se lleva ahora (y a todos nos encanta ir a la moda), es la participación por medio de las redes sociales, abundantes por cierto. Para este post me voy a centrar en una de ellas, Twitter, y en las posibilidades que la red del pajarito ofrece a la hora de intervenir en un directo.

Si hace una década fueron empresas como Movilisto las que hicieron posible la participación del telespectador a través del concepto del “TV Chat”, Twitter da un paso más y permite la interacción gratuita. Para todos, desde cualquier lugar, sin restricciones. Basta un ordenador, un iPad, un smartphone o cualquier dispositivo con acceso a internet, para ser parte activa de la emisión.

En mi humilde opinión, Twitter es el mejor invento de la última década en lo que a posibilidad de participación se refiere. Un simple hashtag, la almohadilla de toda la vida pero con un nombre más ‘molón’, es suficiente para que el medio destinatario reciba nuestra opinión y pueda publicarla en directo.

Actualmente, la inmensa mayoría de los medios de comunicación (ya sea televisión, prensa escrita o radio) tiene abierto un perfil en Twitter y, con mayor o menor actividad, todos fomentan esa interacción y hacen partícipes de sus contenidos a todo usuario que lo desee.

En el Reino Unido, ese afán por la inmediata participación en los programas de televisión es todavía mayor. Entre dichos programas destacan “The X Factor” o “Strictly Come Dancing”. El resultado de una reciente encuesta lo refleja claramente: tres cuartas partes de los espectadores confiesan utilizar Twitter mientras ven la televisión desde sus casas. “En mi familia, disfrutamos como antaño, reunidos alrededor de la televisión, pero con una diferencia: ahora tuiteamos al mismo tiempo”, llega a reconocer una televidente británica.

Twitter ha revolucionado los medios en los últimos años, convirtiéndose en otro ejemplo más, quizá uno de los más evidentes, de la democratización de la información. Twitter es inmediatez. Twitter significa avanzar, se mire por donde se mire. ¡Por eso yo soy muy de Twitter!

Miguel Churruca

 

@miguelchurruca

La periodista valiente, Nadal, la Reina Sofía y Bilderberg

01 / jun / 2011 | 1 Comentario

Este domingo se jugará la final de Roland Garros…

Eso me recuerda un hecho que sucedió nada más terminar la final del año 2010, que ganó Rafael Nadal bajo la mirada de la Reina Sofía, que se hallaba en el palco de honor.

Rafa gana, la Reina baja a los vestuarios a felicitarle y acto seguido una reportera de rtve tiene la oportunidad de hacerle un par de preguntas a la monarca. ¿Y qué le espeta directamente a la cara, sin pestañear, durante la segunda pregunta (esa que a veces le pilla a uno con las defensas bajas)? Pues algo que seguramente no entendió la mayoría de los espectadores: “Usted ha venido desde Bilderberg, no se quería perder esto”… La reina reacciona rápidamente: “desde Barcelona he venido” y risita en plan “Me has querido pillar pero te he esquivado como una gacela”.

Hay que tener mucho valor para preguntar a un representante de la Casa Real (durante muchos años hermética a las entrevistas y aún hoy en día casi intocable y ultraprotegida por los medios españoles) si viene de una reunión secreta (un secreto a voces, todo hay que decirlo) que reúne a las personas más ricas y poderosas del mundo.

Bilderberg no es ni más ni menos que eso: una reunión de poderosos procedentes de todo el mundo. Algunas malas lenguas dicen que en estas reuniones los ricos se reparten el mundo. Otros dicen que se intentan crear planes que ayuden a equilibrar la economía planetaria. En fin, como a mí nunca me han invitado no puedo aportar más información. El hecho es que a ninguno de los asistentes a dichas reuniones le gusta reconocer su pertenencia al elitista Club. Cuanto menos ruido se genere alrededor de Bilderberg, mejor.

Yo me sigo preguntando ¿Qué empujó a esta aguerrida periodista a poner en un brete a Su Majestad? ¿Fue una iniciativa propia? ¿Alguien la empujó en plan perverso? No creo que la cuestión, realizada en tono casual, haya sido una casualidad. Y por otra parte ¿Le habrán dado un toque de atención por exceso de celo? ¿Habrá habido truenos en ciertos despachos?

En fin, no puedo más que felicitar a esta gran profesional de la comunicación por su valor a la hora de afrontar su trabajo y a la Reina Sofía por la buena cintura que ha demostrado a la hora de esquivar con buen humor los golpes informativos. Al fin y al cabo la Señora no mentía: ¡ella venía de Barcelona!

El caso es que el mundo sigue fascinado por los tejemanejes y secretos de los poderosos. La falta de acceso a la información que intercambian estas personas fomenta el nacimiento de teorías conspirativas ¡Y eso es interesante y hace que el mundo se mueva!

Y aquí los deberes para ti: ¿Quién es la aguerrida reportera que entrevista a la reina? ;)

La saturación digital terrestre

07 / abr / 2011 | 1 Comentario

En estos últimos meses, en los que los canales se están multiplicando a buen ritmo, han surgido muchas opiniones negativas sobre la calidad media de la TDT. A los que afirman que la TDT no ha mejorado cualitativamente tras el apagón se suman los que alertan sobre la inversión publicitaria necesaria para mantener tantos canales. Sin embargo, también están los que no han perdido la esperanza y apuestan por el nuevo canal femenino de Telecinco, Divinity, que está generando mucho ruido en la red.

Entiendo que teníamos muchas expectativas sobre el apagón digital que no se cumplieron, empezando porque los descodificadores que se comercializan en España son bastante incompletos. Se acusa a la TDT de no haber proporcionado un canal por encima de la media para los telespectadores exigentes que no encontraban su hueco en la televisión analógica.

Es cierto que televisión digital está desaprovechada y que los nuevos canales sólo han servido para desdoblar los contenidos y que podamos ver “Sálvame” a todas horas. Pero, siendo sinceros: si se crearan canales con contenidos denominados de calidad (series estadounidenses, cine independiente o europeo, documentales, etc) ¿veríamos tanto la televisión como para hacer rentable la inversión publicitaria necesaria? Los contenidos “Premium” tienen un precio y los anunciantes necesitan contar con un número suficiente de espectadores para garantizar el ROI. Esto lleva invariablemente a un modelo de televisión de pago que tampoco termina de cuajar en España.

La cruda realidad es que la generación de espectadores que consumen contenidos audiovisuales de este tipo no supone el grueso de la audiencia de los canales de televisión. Nos hemos acostumbrado a ver las series online, sin anuncios y controlando la reproducción, es decir, cómo y cuando queremos. Tenemos el poder y no estamos dispuestos perderlo, ni siquiera en favor de una TDT que recuerde a HBO.

Ana López

@anafwwm

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- ¿Nos está cambiando la crisis? Las nuevas audiencias y el prime time
- A vuelta con los canales femeninos
- Power to the people: La producción de contenidos para la audiencia


5 claves para conseguir cobertura en televisión

30 / sep / 2010 | 3 Comentarios

Todos los que estamos en comunicación sabemos que la rueda de prensa clásica ha muerto ¡vivan los eventos especiales para medios de comunicación! Uno de los mayores retos a la hora de desarrollar estas acciones es atraer el interés de las televisiones, que por sus limitaciones naturales, de tiempo y contenidos, y por sus restricciones logísticas, relativas al número equipos para cubrir la actualidad informativa, impiden una cobertura masiva de este tipo de acciones.

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Las televisiones generalistas

Las televisiones generalistas en 2.0: del dicho al hecho… y el trecho

06 / nov / 2009 | 5 Comentarios

Todos hemos escuchado en más de una ocasión que la televisión tradicional se acerca a su fin. La salvación del modelo televisivo pasaba por la adaptación a los nuevos tiempos, lo que se conoce como “renovarse o morir”, que es lo que hacemos cuando no nos queda otro remedio. Pero en esta supuesta renovación las televisiones demuestran que siguen teniendo miedo a todo lo que 2.0 significa, en especial a mantener en conversación fluida y directa con los espectadores, no vaya a ser que los critiquen y utilicen para ello los propios canales de la empresa. El problema es que, como ya hemos dicho en posts anteriores, los usuarios (espectadores en este caso) te van a criticar igual estés no estés presente en la conversación. Lo que marca la diferencia es que estés presente, con armas para defenderte.

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