Los guiños transmedia de Alf

Los guiños transmedia de Alf

21 / feb / 2014 | 1 Comentario

En el último mes, he descubierto un par de guiños transmedia de uno de los personajes más populares de los 80, ALF. El ingenioso extraterrestre que arrolló en televisión hace décadas, ha regresado por sorpresa en 2014, participando en un par de campañas lanzadas este mismo año.

ALF es uno de los protagonistas del último vídeo de Delta Airlines con el que la compañía aérea pretende llamar la atención de los viajeros sobre las normas básicas de seguridad en sus vuelos (a partir del minuto 3:09).

Además, le hemos encontrado haciendo un cameo en el último spot de la cadena estadounidense de electrodomésticos Radioshack, donde aparece junto a ilustres personajes vintage como Hulk Hogan, Muñeco Diabólico, Teen Wolf o el espectro verdoso de los Cazafantasmas.

Cada vez es menos extraño encontrar ejemplos transmedia de este tipo, ¿o acaso no leísteis la entrevista a Bob Esponja publicada por el diario 20 Minutos? No se trata de una charla con su creador, ni con el actor de doblaje. Es una entrevista al personaje de dibujos animados.

Como las viejas glorias del rock, ALF ha vuelto a los escenarios para hacer caja, algo que no sorprende teniendo en cuenta que los gatos (su comida favorita) están a precios prohibitivos. Por cierto, mi admiración por el extraterrestre viene de lejos. En marzo de 2009 publiqué mi primer tuit citándole (y si quieres saber cuál fue tu primer tuit, haz clic).

Primer Tuit Diego

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La sinestesia digital ya está aquí

10 / ene / 2013 | Escribir un comentario

La sinestesia es la rara facultad de transponer las sensaciones percibidas por el cerebro. En Psicología, es una condición neurológica que mezcla los sentidos, por lo que un sinestésico puede ver sonidos, saborear palabras u oír olores. Hoy me apropio de este concepto de hibridación y dislocación para plasmar lo que los entornos digitales apuntan a convertirse en menos que canta un gallo.

El desarrollo de la tecnología aplicada a internet nos traído, hasta hoy, un mundo donde los usuarios somos multitarea, multidispositivo, multiconocimiento y casi todo lo multi que se te pueda ocurrir. Hemos pasado de ser agentes pasivos sin papel relevante en la producción y distribución de los productos y contenidos, a ser prosumers, presumers, custowners, citysummers y quién sabe qué más.

Nos hemos convertido en usuarios creadores, distribuidores, modificadores, comunicadores, todo ello a la vez, por partes o eligiendo lo que más te guste ser. Al igual que el sinestésico procesa sus sentidos de manera dislocada oyendo sabores, los usuarios hemos dislocado nuestro papel tradicional convirtiéndonos en medios de comunicación o en fuentes de contenido. Nos hemos transformado en el centro de nuestro propio consumo y entretenimiento, y hemos desarrollado una asombrosa capacidad para buscar, encontrar, producir, modificar, compartir y experimentar en cualquier entorno digital. Nos hemos convertido en sinestésicos digitales.

Este nuevo año que entra promete hacer evolucionar esta dinámica y llevarla aún más lejos. El imparable desarrollo de la tecnología, casi análoga a nuestra capacidad de adaptarnos a ella, nos llevará a encontrar nuevas aplicaciones de sinestesia digital donde daremos con formas, hasta ahora impensables, de participar activamente en la financiación, producción  y distribución de contenidos.

Hemos interiorizado el concepto “Long Tail” y sabemos que nuestro granito de arena, en internet, mueve montañas, y por ello nos organizaremos mejor y nuestras voces serán más escuchadas. Seguiremos dislocando el modelo, haciendo que las marcas corran a marchas forzadas para adaptarse a nuestros patrones de consumo y comportamiento en internet y, así, conseguir una pequeña fracción de nuestro valioso tiempo.

Nos entretendrán con acciones gamificadas, nos harán participar en sus campañas transmedia, nos ofrecerán contenidos de mayor calidad gracias al desarrollo del big data y nos harán partícipes de los procesos de producción de los productos. Los dispositivos móviles se convertirán en nuestros centros de ocio y el control remoto de nuestra actividad en internet, haciendo evolucionar las estructuras de contenidos hasta ahora conocidas. Porque ya hemos empezado a dislocar los flujos de información, haciéndolos girar en otra dirección.

La sinestesia digital, la dislocación, la horizontalidad y la hibridación ya están aquí. Lo mejor está por llegar. ¿Estás preparado?

 

Sara Martín

@_SaraMP_

 

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Tendencias para 2013: el año de los buenos “prepósitos”

06 / nov / 2012 | 4 Comentarios

Se acerca el final del año. Es el momento de pensar qué quiero que ocurra en 2013 y hacer una lista de buenos prepósitos. Has leído bien. No hay ninguna errata. 2013 va a ser el año de las “preposiciones”.

Me atrevo a (pre) decir que 9 de las 10 palabras más usadas en 2013, en marketing y comunicación, incluirán las preposiciones Social-, Co-, Trans-, Crowd-, Slow-, Eco-, Gam- y Brand-.

Dicho de otro modo, ¿qué va a ocurrir en 2013? ¿Qué va a ser tendencia? ¿Cómo va a ser la comunicación y el social media? ¿Hacia dónde va el mundo de los negocios?

No lo sé. Pero te propongo un experimento. ¡Pon a monitorizar ya Twitter! ¿Qué palabras serán las más utilizadas a la hora de hablar de comunicación y social media?

Social Business, Co-creación, Colaboración, Transmedia, Crowdsourcing, Crowdfunding, Slow, Slow-com, Eco-trade, Sostenible, Gamificación, Branded Content serán tendencia en 2013.

Seguro que te suenan todas y has usado el 99% de ellas. Porque no es nada nuevo. Pero 2013 será el año de su “democratización”, de la generalización de los procesos transmedia, de la certificación de los profesionales de social media o de la definición “universal” de social business.

Hace tiempo que empezó el ciclo. El cambio no es mérito del social media. Es de las personas. Son las que han cambiado el mundo de la comunicación y serán las que impongan nuevas normas a las empresas, los gobiernos o las administraciones.

Llevamos medio siglo añadiendo valores a las compañías, a través de la comunicación (y ahora del social media). El nuevo ciclo, que ya ha comenzado, me hace pensar que es hora de demostrar que esos valores son reales, sin condimentos.

Nos queda un largo camino por recorrer en 2013 (y en 2014). Dentro de unos días veremos con más detalle de qué va eso del low o por qué he incluido entre las tendencias de 2013 la co-creación. Mientras tanto, seguro que me olvido de muchas más palabras. ¿Cuáles son las tuyas?

Diego Rivera
@riveradiego

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Transmedia y storytelling: casos y ejemplos

02 / nov / 2012 | 3 Comentarios

Hace unas semanas, tuvimos ocasión de participar en la jornada sobre transmedia y storytelling organizada por la Universidad Carlos III de Madrid. Si te lo perdiste, aquí tienes el vídeo en el que nuestro compañero Diego Rivera, director de estrategia y creatividad de Best Relations, nos cuenta a través de ejemplos en qué consiste la comunicación transmediática (comienza en el minuto 6:40).

Además, como prometimos, nos gustaría compartir contigo el documento con la presentación mostrada durante la jornada. Una presentación que, como no podía ser de otra manera, fue transmedia: arrancó un día antes en YouTube y Twitter (como bien señaló Pablo Gonzalo en su blog) y terminó con un post donde aportamos las definiciones (más académicas) de transmedia y storytelling.

Disfrutad de la presentación, porque merece la pena:

¿Qué es transmedia y storytelling?

¿Qué es transmedia y storytelling?

19 / oct / 2012 | 17 Comentarios

Aproximación a los conceptos desde la perspectiva de la comunicación, las relaciones públicas y el social media.

¿Qué es transmedia?

Transmedia (comunicación transmedia)- Proceso narrativo basado en el fraccionamiento intencionado del contenido y su diseminación a través múltiples plataformas, soportes y canales (offline y online), con el fin de que cada medio cuente una parte específica y complementaria de la historia. De esta forma, la comprensión absoluta y el conocimiento profundo de la narración se obtienen cuando se recorren las múltiples plataformas, soportes y canales.

Es un proceso que implica interacción por parte del usuario. Por un lado, porque él es quien decide qué recorrido efectuar y hasta dónde profundizar. Por otro, porque la naturaleza de las plataformas sociales (redes como Facebook o Twitter), muy utilizadas en la comunicación transmedia pero no necesariamente obligatorias, favorecen la interacción de los usuarios con la narración e incluso la co-creación de contenidos, llegando a transformar la historia.

En definitiva, en comunicación transmedia no existen receptores ni espectadores pasivos. Tampoco hay un único nivel de comprensión del contenido. No es una simple forma de contar una historia a través de múltiples plataformas. Implica una estrategia que va más allá, cuya intención es generar una experiencia al usuario, dándole protagonismo y llevándole a la acción, con complicidad y libertad para actuar o integrarse en la narrativa, pilares básicos del engagement.

La tecnología, las redes sociales y movimientos como la gamificación, el social TV o la generalización en el uso de la segunda pantalla (por ejemplo, ver la televisión mientras chateas en Twitter), han contribuido a enriquecer el discurso y a facilitar la construcción de estrategias transmedia.

En resumen, ¿cómo lo definiríamos en 140 caracteres?  #Transmedia = diseminación multicanal de contenido donde cada medio cuenta 1 parte de la hª consiguiendo que el usuario interactúe con ella.

(*) Transmedia: Adjetivo formado por la preposición “trans-” (a través de, pasar de un lado a otro) y el sustantivo “media” (conjunto de medios de comunicación. Soporte, canal, plataforma).

¿Qué es storytelling?

En comunicación y relaciones públicas, el storytelling es la forma de plantear una historia. Consiste en articular un discurso bajo un punto de vista, dotarle de un ángulo de enfoque, facilitando la construcción de contenido alr Sigue leyendo

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Una ocasión para dialogar sobre transmedia y storytelling en la Universidad Carlos III

10 / oct / 2012 | Escribir un comentario

El próximo viernes 19 de octubre tendremos la oportunidad de encontrarnos en Getafe en la IV Jornada de Comunicación Corporativa 2.0 que organiza en la Universidad Carlos III de Madrid el profesor Juan Pedro Molina Cañabate. Esta edición tendrá como eje dos conceptos de los que hemos hablado en este blog y que están vinculados con el desarrollando nuestra profesión: transmedia y storytelling. Si eres profesional de la comunicación, estudiante o apasionado de los nuevos medios, te recomendamos que no pierdas la ocasión y te acerques al Aula Magna de la Universidad.

Juan Pedro, a quien apreciamos mucho no sólo en Best Relations, sino en todo el sector de las Relaciones Públicas por su labor docente y divulgativa en torno a esta profesión, nos ha invitado a abrir la Jornada y a participar en una interesantísima mesa redonda posterior. A las 10:00, nuestro compañero Diego Rivera hablará sobre “Qué entendemos por transmedia y storytelling”, y posteriormente se unirá al debate sobre la evolución de la comunicación corporativa transmedia en el que participarán figuras como Dionís Guzmán, director general de Wöwbile; Roberto Carreras, socio fundador de Novaemusik; Michael Novack, consultor de comunicación y experto en transmedia; José María Palomares, Marketing & Communication Manager de Telefónica; y Miguel Vázquez, del Grupo Imagina.

Pero no queremos hablar de nosotros, sino de la convocatoria. Merecerá la pena porque Gonzalo Martín, director de Territorio Creativo, hablará sobre transmedia y marca. Merecerá la pena porque Fernando Lázaro, fundador y director general creativo de BtoB, nos contará la experiencia de la app “Ahora te toca a ti” para la ONG Colabora Birmania. Merecerá la pena porque podréis escuchar a Albert Medrán y Luis Aguado, de Change.org, junto con Pablo Herreros, de Goodwill Comunicación, hablar en la mesa redonda “Del marco al relato”  de casos más que interesantes que han tenido como origen esta plataforma de peticiones públicas. Merecerá la pena, en definitiva, porque volverá a ser una excelente ocasión aprender de profesionales con experiencia, así como para reencontrarse con buenos amigos en un contexto sin frivolidades, en el que lo importante es compartir el conocimiento.

Para los que no podáis asistir, recordad que habrá retransmisión en streaming, y que usaremos el hashtag #com20uc3m para agrupar la conversación sobre la Jornada en Twitter. Y si tenéis la posibilidad de ir, no la desperdiciéis. Nosotros te hemos dado algunos motivos, pero Juan Pedro Molina te da siete muy bien fundamentados.

¿Nos vemos el día 19?

Carlos Molina

@molinaguerrero

reputacion digital

Tu reputación digital se merece una reflexión

05 / sep / 2012 | Escribir un comentario

Aunque muchas empresas carezcan aún de presencia en redes sociales, la gran mayoría tiene interés en conocer lo que se dice ellas en internet. Conocer y, a ser posible, controlar. No es fácil hacerlo, y no tanto porque no se pueda monitorizar, que a fin de cuentas es una de las grandes ventajas de las plataformas digitales, sino porque el trabajo de gestionar la reputación implica antes aclarar qué es lo que necesitamos saber y en qué medida lo vamos a valorar.

Antes de nada, es importante acotar el concepto de reputación. Su definición más simple es que consiste en la opinión que los demás se hacen de una persona, entidad o cosa. Todos tenemos una reputación, pero parece que sólo nos acordamos de ella cuando se mancha. Es lo que entendemos por “crisis reputacional”, pero su alcance e importancia difieren según muchos factores.

Antes de lanzarnos a medir y defender nuestra reputación en la Red basándonos en ideas preconcebidas, tengamos presentes algunas cosas para no llevarnos sorpresas cuando los resultados:

1. Define reputación y luego, vuelve a definirla.- A menudo nos pasa que lo que buscamos es muy distinto a lo que pensamos que queremos. En su libro “Inteligencia Intuitiva”, el periodista Malcolm Gladwell resume los experimentos de los profesores de la Universidad de Columbia Sheena Iyengar y Raymond Fisman en torno a este punto. Ambos demostraron que normalmente sólo sabemos qué es lo que realmente deseamos cuando lo tenemos ante nosotros, pero antes de eso y tiempo después de enfrentarnos a ello, solemos dar explicaciones diferentes. En el caso de la reputación, ¿seguro que lo que queremos saber es el tono de las opiniones que emiten los demás, o deseamos saber el alcance de las mismas? ¿No estaremos intentando medir el grado de influencia o la capacidad de prescripción de quien nos nombra? Tratemos de aclararlo para no comenzar con mal pie.

2. La reputación es un resultado.- Esto es como una operación matemática. Sumas factores, los divides por ciertas cantidades, multiplicas, restas, sacas una raíz cuadrada… y obtienes un resultado. La reputación funciona de forma parecida. Las empresas toman decisiones; se comportan de forma más o menos responsable; sus acciones tienen trascendencia en función de su visibilidad y de a quién afectan; los “influencers” hablan de ellas y prescriben (o no) a sus círculos cercanos… y de ello sale un sentimiento, una sensación generalizada sobre qué o cómo es una compañía. No todo puede estar bajo el control de una organización, pero si el problema es tan grande que no podemos abarcarlo, entonces probemos a solucionar pequeñas partes del mismo. ¡Ah! Y recordemos siempre cuál es nuestra cuota de responsabilidad en la opinión que los clientes tienen sobre nosotros.

3. Las opiniones importan… pero ¿de qué manera?- La Red nos permite un grado de detalle en la medición de audiencias como no habíamos logrado con ningún otro soporte de comunicación. Podemos monitorizar redes sociales y foros, estar atentos a los comentarios en blogs, extraer de ellos datos cuantitativos y deducir de ahí información cualitativa. Pero ¿importan igual todas las opiniones? ¿Afecta a tu reputación de la misma manera el comentario negativo emitido por un perfil en Twitter con dos seguidores que el que cuenta con miles de ellos? ¿Qué sucede si el primero es una persona influyente en su entorno profesional pero carece de presencia en medios sociales? ¿Y si el segundo es conocido por sus críticas generalizadas contra todo y contra todos? La reputación del que cuestiona la tuya también es un elemento que da forma a esta última.

4. Cuidado con los límites.- Las empresas son multinacionales incluso a su pesar. Que se lo digan a Aceros de Hispania, una pequeña empresa aragonesa que cuando arrancó su actividad no pensó que su principal vía de negocio llegaría del extranjero. Pero así es internet, y a menudo para bien, como en el caso anterior. Esto supone, sin embargo, que las opiniones también son “multinacionales”: nuestra actividad tiene eco donde no lo esperamos, y aunque sólo vendamos en una región concreta, nuestros actos se convierten en embajadores de nuestra marca y son susceptibles de ser comentados y valorados fuera de nuestras fronteras. Si vamos a medir la reputación para un mercado concreto, tendremos que ser capaces de discriminar la procedencia de las opiniones, pero eso es muy complejo. En primer lugar, la geolocalización debería ser de ayuda para separar unos comentarios de otros, pero no todos llevamos el GPS activado. Ni siquiera en Twitter especificamos siempre nuestra ubicación, e incluso muchos perfiles mienten sobre ella. En otros casos, como los foros, sólo podemos guiarnos por el contexto para averiguar la procedencia de quien escribe. El idioma es el filtro más básico, pero hablamos en castellano aquí y al otro lado del Atlántico, así que, ¿cómo piensas lidiar con este tema? Tal vez no debas obsesionarte, porque en la Red no suele mirarse el carné de quien opina, sino lo que opina.

5. Una reputación… o varias.- Todas las empresas tienen una reputación, pero si venden diferentes productos o servicios, o si cuentan con varias divisiones y marcas comerciales, dicha reputación se fragmenta. No siempre la suma de la reputación de las partes da como resultado la reputación del todo. Por ejemplo, puede suceder que no se asocie una determinada marca comercial a la corporación que la comercializa, y por lo tanto, la opinión que tengas al respecto no afecte a tu visión de la compañía matriz. Prueba a revisar el catálogo de Unilever o el de Procter & Gamble y seguramente descubrirás que gestionan productos que no pensabas que fueran suyos. Por otra parte, hay opiniones que se dirigen a la mala calidad o las pobres prestaciones de un producto, pero sus emisores no tienen por qué trasladar ese pensamiento a la empresa que lo comercializa. Que yo diga en Twitter que cierto modelo de moto carece de potencia suficiente no implica que el distribuidor al que se la compré tuviera algo que ver; mi opinión no permite medir este aspecto, sino el nivel de satisfacción en torno a un producto. Para eso podemos fijarnos mejor en la metodología de herramientas como Net Promoter Score o el ACSI Score.

6. Las opiniones son transmedia.- La reputación digital no es sólo digital. Es transmedia, es decir, que se desdobla y desarrolla en diversas plataformas. Veo un anuncio en televisión de una oferta de telefonía; cotejo los detalles con un catálogo en papel; pregunto en una tienda, donde me atienden bien o mal; reviso las opiniones de usuarios en varios foros; contrato el servicio; resuelvo una incidencia por teléfono; tengo una experiencia como cliente y la comparto en la Red. ¿Qué paso del proceso pesó más en mi opinión final acerca de la empresa? De hecho, ¿realmente existe la reputación digital, o sólo deberíamos hablar de la dimensión digital de la reputación?

7. Y al final, ¿qué harás con esta información?- De acuerdo. Ya has recopilado información, medido y evaluado. Ahora debes pensar qué vas a hacer con todo eso. Si has sido capaz de transformar en un número tu nivel reputacional, querrás mejorarlo o, al menos, mantenerlo bajo control, pero cuidado: lo que es producto de una operación matemática se puede modificar trabajando un único factor de la operación. Si uno de ellos es la población total que opina, puedo alterar mi reputación ganando seguidores, pero entonces estaremos sirviendo a los datos y no a los intereses de la empresa. Esos intereses, los objetivos estratégicos, son los que deben guiarnos a la hora de manejar la información. Un pico de opiniones negativas, por ejemplo, puede darnos pistas no sólo sobre un servicio que está fallando, sino sobre cómo ponerle solución. Salvo que seas Ryanair, claro.

Carlos Molina
@molinaguerrero

Transmedia storytelling: cine con wifi, internet y el móvil encendido

11 / may / 2012 | 5 Comentarios

 

Cines en los que no tienes que apagar el móvil. Al contrario, hay wifi gratuito para que te conectes a Twitter, donde descubres parte del argumento y vives otra experiencia. ¡Porque las películas ya no sirven sólo para ser vistas! Además, comienzan en casa, en un blog. Se amplían por tweets. La historia arranca mucho antes de lo que te mostrará el celuloide y cuando llegas a la sala, no eres uno más, eres cómplice de lo que vas a ver. Finales sin “The End”, historias que no mueren, que siguen vivas en social media.

Es el transmedia storytelling, una nueva forma de entender la narrativa del cine, y de las series de televisión, los programas de entretenimiento o el mundo del espectáculo en general. Y que, como no podía ser de otra manera, también ha salpicado (y de qué manera) a nuestra profesión: la comunicación, el social media y las relaciones públicas.

Hace algo más de un año, estábamos escribiendo una propuesta para un cliente, un canal temático de televisión, dedicado a la difusión de series de producción estadounidense. La idea principal del proyecto fue desarrollar un guión paralelo, ligado al argumento, y que transcurriera de forma simultánea al capítulo, pero en Twitter. De esta forma, aquellos que veían la serie por televisión, podían conectarse a esta red social y descubrir en Twitter una parte de la historia que no se estaba mostrando por la tele. A la vez, participaban, opinaban, comentaban, preguntaban, compartían e incluso hablaban con los protagonistas. Algo que hoy no suena a nuevo.

Hazte una idea: estás viendo el capítulo de una serie. Dos personajes conversan. Uno habla mientras otro escucha. ¿Te imaginas saber qué estará pensando el personaje que escucha silenciosamente? Así de simple. En un tweet podrías saberlo. Ésta es una de las formas de aplicar el transmedia storytelling. Pero no la única.

Transmedia implica llevar la narración y el contenido (storytelling) a diferentes medios a la vez. Desdoblar la historia en diferentes plataformas. Establecer como centro de la campaña al usuario. Provocar un engagement con el espectador que no sería posible de otra forma. Haciéndole partícipe y, por lo tanto, protagonista. ¿Para qué sirven los social media? Pues para cosas como ésta. Por cierto, ve olvidando la palabra espectador. Además de observar, actúa, co-crea y opina.

Las marcas, y quienes nos dedicamos a prestar servicios para éstas, sabemos que el negocio ya no consiste sólo en “vender un producto” (sí, la comunicación y el social media ayudan a generar negocio, y podemos sumar disciplinas como el transmedia o el branded content al business intelligence). Hay un antes, un durante y un después de la acción de “compra”. Desde el ámbito de la comunicación, cada vez más amplio y con los límites “difuminados”, debemos ser capaces de intervenir en cada una de estas etapas con diferentes objetivos: desde monitorizar y diseñar una hoja de ruta, hasta generar experiencias en los usuarios (las personas) o llevarles a la acción (conversiones, recomendaciones).

Diego Rivera

@RiveraDiego