Programas fragmentados pensados para YouTube

Y la televisión se disfrazó de YouTube

“Los jóvenes ya no ven la televisión”. “En YouTube hay tutoriales para todo”. “Los niños pueden pasar horas entretenidos con Youtube, hay miles de capítulos de dibujos animados”. “La audiencia de la televisión está envejecida”. Estas frases lapidarias, tan asumidas a día de hoy, parecen condenar a muerte la televisión. De hecho, si las profecías fueran ciertas, la televisión tradicional ya debería haber muerto varias veces en los últimos 5 años. Y, sin embargo, vive.

¿Estamos en la era de la youtubización de los contenidos audiovisuales?

Como suele ocurrir, la clave ha sido adaptarse a las nuevas formas de consumir los contenidos audiovisuales de los millennials, que rápidamente se están extendiendo a otras franjas de edad. Hace algunos meses bautizamos a esta generación de consumo rápido de contenidos como Generación Hit, dentro de nuestras Tendencias de Comunicación y Marketing para 2016:

“No importa el discurso amplio, sólo una parte. Se busca el impacto efímero y la emoción instantánea a través de vídeos, memes, GIFs o trending topics (…).

El contenido se consume de forma fragmentada, descontextualizada y, una vez convertido en viral, pasa a ser el nexo de unión de una generación que no tiene normas sociodemográficas (…)”.

¿Y qué ha hecho la televisión? Lo más lógico, que siempre es lo más efectivo: reestructurar la escaleta de sus programas en bloques más breves, buscando 4 o 5 “minutos de oro” en cada programa de entretenimiento. Programas pensados para desfragmentarlos en pequeños vídeos aptos para compartirse en redes sociales posteriormente. Incluso programas de corte clásico como En la tuya o en la mía han adoptado este formato para potenciar los visionados online, que provienen principalmente del target millennial que ha abandonado la televisión convencional. Titulares como “Los tres hombres en la vida de Bibiana Fernández” o “Los 7 momentos más desastrosos en la cocina de En la tuya o en la mía” buscan incrementar el número de visionados digitales, que cada vez cobran mayor importancia a pesar de ser obviados en la medición de audiencias. Pero ése es otro debate distinto 😉

La televisión ha reestructurado la escaleta de sus programas en bloques más breves, buscando 4 o 5 “minutos de oro”

De la realidad a la ficción

Este proceso no sólo afecta a programas de entrevistas o reality shows: las series de ficción también han adaptado la presentación de sus contenidos online a la Generación Hit, porque es a través de este medio como los consumen. No hay más que ver la estructura de presentación de contenidos y cómo los fragmentan en las webs de Antena 3 o RTVE, para series como El Ministerio del Tiempo o Bajo sospecha.

Incluso formatos radiofónicos han realizado esta adaptación online en dos pasos: primero, hacer que sus contenidos sean audiovisuales y, segundo, fragmentarlos en píldoras de vídeo fácilmente consumibles. Aquí tenemos el ejemplo de Yu, no te pierdas nada de Vodafone con Los 40 Principales, que al mismo tiempo es uno de los ejemplos de branded content más destacados de los últimos años.

Como despedida, aquí os dejo con uno de mis ejemplos favoritos de youtubización de contenidos de televisión: en El Hormiguero son maestros en este arte, y como muestra un botón: en este vídeo, que ni siquiera se basa en un contenido original suyo, te dan las claves para una vida feliz en poco más de 3 minutos.

Lo dicho, es un arte.

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Ana López

Ana López

Trabajé en Best Relations como Communication & Social media Account manager & Business Intelligence Director. Mi vida es un evento con un ROI del 5.000%.

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