La verdad sobre el impacto de los adblockers en los medios de comunicacion

Ad blockers, bien. Medios de comunicación digitales, mal.

“Los ad blockers están rompiendo internet”. Así, tal cual te lo cuento. O bueno, mejor dicho, tal cual te lo cuenta un artículo publicado por The Telegraph, citando un estudio un tanto peculiar. ¿Una muestra más de la despiadada batalla que los medios están librando contra los bloqueadores de anuncios para no quedarse sin la pasta que ganan insertando publicidad a cascoporro? Noooo, qué va.

(Representación gráfica de la batalla de los medios contra los ad blokers)

Y es que la guerra ya es abierta. Wired, Bild, The New York Times o los medios franceses en su conjunto son algunos de los que están limitando el acceso a los contenidos. Mientras, otros tratan de establecer estrategias menos agresivas y se limitan a pedir a los usuarios que, por favor, añadan su página a la lista de “permitidas” o “aceptables” en la configuración de sus herramientas satánicas ad blockers.

Respecto a los primeros, imagino que sus competidores andarán dando palmas con las orejas por el favor que les están haciendo, porque ¿realmente hay alguien en la sala que sea tan fiel a un medio digital como para no irse al de al lado en el momento en el que le pidan que siga soportando sus “abusos publicitarios” sin obtener ningún beneficio claro a cambio? Sinceramente, creo que no.

Y lo de los segundos, entre los que estaba The Guardian (aunque parece que su buenismo no está dando resultados) o El Confidencial, por citar dos ejemplos… bueno, no puedo calificarlo de otra forma que no sea como un adorable ejercicio de ingenuidad.

                Aquí, directivos de The Guardian trazando estrategias infalibles de éxito

No os lo vais a creer, pero mi intención inicial cuando me planteé escribir este post era hacer un brutal ataque en contra del uso de bloqueadores de anuncios. Poder decir que tenían un lado oculto, que se dedicaban a recabar nuestra información de forma subrepticia para luego revenderla a terceros o, no sé, que Bertín Osborne había triunfado gracias a ellos. Lo que fuera. Algo.

Pero resulta que no puedo, y que cuanto más me informo más convencido estoy de que para los usuarios son un inventazo. Y es que, además de quitar un montón de anuncios molestos, resulta que todos los que he comprobado se comprometen en sus políticas de privacidad a no revender la información a terceros. Y además nos previenen de virus, y si no que se lo pregunten a Forbes, que justo después de limitar el acceso a los contenidos a los usuarios que tuviesen activos bloqueadores, les sirvió una ración de malware en forma de pop up, así, de buen rollo, como agradecimiento a aquellos que cedieron a sus peticiones. Lo dicho, un inventazo.

Cuanto más me informo sobre ad blockers, más convencido estoy de que para los usuarios son un inventazo

El lado oscuro de los ad blockers

Ahora bien, ¿quiere esto decir que los ad blockers son la encarnación del bien? Bueno, tampoco es eso. Me explico. Es evidente que aquí todo el mundo tiene que comer y, como toda empresa, los bloqueadores de anuncios tienen un modelo de negocio. Las malas lenguas -medios y otros bloqueadores de anuncios, básicamente- sostienen que el dinero sale de extorsionar a medios y plataformas de publicidad como, por ejemplo, Google o Yahoo! El método sería el siguiente: si me pagas, califico tu anuncio como aceptable y se muestra. Si no me pagas, te reviento. Es decir, te bloqueo la publicidad y tú dejas de ganar dinero.

           Técnicas de negociación de los ad blockers con las plataformas de anuncios

Pese a ello, y aunque no resulten ser angelitos caídos del cielo, no me queda otra que admitir que, efectivamente, los medios (en general, no todos) se equivocan y los bloqueadores aciertan, porque la realidad es la de siempre: no puedes jugar en contra de tus clientes, lectores, usuarios, o cómo sea que quieras llamarlos. Si quieres que estos acepten tu publicidad porque lo necesitas imperiosamente para financiarte, tendrás que buscar formas de insertar la publicidad que, en el peor de los casos, no sea molesta y, en el mejor, resulte útil. Así que, nos pongamos como nos pongamos, desde el punto de vista de los usuarios los ad blockers son una herramienta de enorme utilidad que mejora la experiencia de navegación.

Y ahora, que vengan los alarmistas a decir que representarán el fin de los medios de comunicación al acabar con su principal vía de financiación. Que se lo hagan mirar, que sin usuarios que consuman tus contenidos tampoco hay publicidad, y los usuarios parece que ya se han pronunciado.

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Álvaro Salas

Álvaro Salas

Client Supervisor at Best Relations
Publicista de ciencias, analizo todo lo que ocurre a mi alrededor convencido de que es el mejor camino para tomar decisiones acertadas. Cuando me dejan, me escapo para dar clase en alguna universidad.

3 pensamientos en “Ad blockers, bien. Medios de comunicación digitales, mal.

  1. Excelente su tema, felicitaciones. Estoy interesado en esta temática sobre el impacto que está causando la existencia de los adblokers.

    • Muchas gracias, Juan. La verdad es que el tema está de plena actualidad y no es difícil encontrar artículos y estudios que se aproximen a él. Eso sí, revisa cuidadosamente cuál es la fuente del estudio, ya que los resultados pueden estar muy sesgados en función de quién lo publique (o financie). Un saludo

  2. Pingback: Diferencia entre publicidad y contenidos: agencias AAB vs BBA

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