Eventos de 2018: menos corporativos y más tecnológicos

Los eventos de 2018: menos corporativos y más tecnológicos

Cuando alguien dice “voy a un evento”, uno enseguida se imagina vestidos de satén, trajes de franela, zapatos de charol y purpurina por doquier (eso que ha puesto tan de moda La Vecina Rubia). Aunque esa imagen pueda llegar a ser real (en casos muy concretos), el concepto “evento” como tal se ajusta más a la idea de promocionar un producto o servicio, o al networking, todo mucho más terrenal.

En muchas agencias de comunicación, la organización de eventos corporativos es una pata más de la estrategia de marketing porque brinda la oportunidad de hacer negocios: de ver y dejar que te vean, entre otras cosas. El lanzamiento de un nuevo producto, un rebranding o cambio de marca, o una acción de comunicación puntual son sucesos que requieren de algo más que un envío de nota de prensa: me refiero a la labor de las relaciones públicas más puras.

Hace poco hablamos de las Tendencias en comunicación y marketing 2018 (porque ya tienes el ebook, ¿verdad?). El mundo de la organización de eventos también avanza a marchas forzadas y, a menos que nuestra pretensión sea organizar una reunión de amigos un martes por la tarde, debemos de adaptarnos a los cambios en lo que a estrategia se refiere.

  • Precisión e inmediatez: tecnología 3.0

A estas alturas todos conocemos la teoría, precisamente porque fuimos nosotros, la generación millennial, los que la creamos: lo queremos todo y lo queremos ya. En cuestión de eventos, es necesario adaptarse a los avances tecnológicos y a las oportunidades que ello nos proporciona.

Lo que nos obliga a pensar en cosas tan inusuales como en la digitalización de las calles, en la experiencia multidimensional y en el desdoblamiento sensorial de los productos o servicios. ¿Te imaginas sentir que vas a 160 por hora con sólo tocar un dispositivo que simule el motor de la nueva gama de una marca de coches? ¿O que de repente, te encuentres caminando por los tejados de los edificios más altos de Madrid sin moverte de tu sitio? Pues eso.

“Los metros cuadrados y la calidad del producto primaban ante todo. Ahora, pasan a formar parte del mensaje que se quiere trasladar”

Y por supuesto, no nos olvidamos de los e-meetings, el video-streaming (muy útiles en eventos internos o más pequeños), los asistentes virtuales y todas las herramientas que ahora están a nuestro alcance, muy útiles para resolver consultas en el mismo acto.

  • En sintonía con la idea

Antes, la elección del espacio, el catering y la decoración eran la parte “divertida” del proceso: los metros cuadrados y la calidad del producto primaban ante todo. Ahora, pasan a formar parte del mensaje que se quiere trasladar. ¿Crees que una empresa especializada en carne de vacuno ofrecería pinchos morunos o ensaladas de tomate y berenjena? La correlación es importante, y aún lo es más que el asistente consiga unir puntos y perciba los valores y la filosofía que se esconde tras la marca con un solo vistazo.

El evento deja de ser un coste adicional para ser una inversión. Es decir, se convierte en una gran acción que nos ayuda a alcanzar las cifras o los impactos deseados, a generar sinergias con otros profesionales y a establecer vínculos con nuestro target. Todo ello a través de la personalización: un evento a medida con la visión y los valores del cliente.  

  • Creatividad a raudales

Decía Albert Einstein que la creatividad es contagiosa. Por eso, no importa si no cuentas con ese don de manera natural: es una capacidad que, gracias a la compañía adecuada, se puede adquirir. Y aquí es donde el equipo de arte o diseño juega su papel. Antes eran los que hacían las invitaciones y retocaban las fotos con Photoshop. Ahora no podemos imaginar una vida (de agencia) sin ellos. Las grandes ideas surgen de las sinergias entre los unos y los otros: sólo así se consigue el éxito real de un evento.

“Un influencer es posiblemente el mejor embajador de la marca o acción que queremos comunicar”

En los últimos años, las agencias hemos descubierto que los mensajes tienen más calado si transcurren a través de las emociones. ¿Verdad que hemos llorado con los anuncios de lotería o con Titanic? “Bonito”, “tierno” y “emotivo” son los calificativos que debemos conseguir que retumben cuando alguien vea nuestro contenido: he ahí la piedra filosofal. La empatía es un valor añadido en el mundo de la agencia: si no hay conexión, no hay logro.

  • Influencers y redes sociales

¿Qué es un influencer? Youtubers, instagrammers y bloggers influyen en las decisiones de los demás a través de plataformas web o redes sociales. Es decir, un influencer es posiblemente el mejor embajador de la marca o acción que queremos comunicar. Gracias a ellos, las empresas consiguen comunicar valores reales y humanizar la marca. Su estrategia se basa, sobre todo, en el storytelling y en la interacción con los otros usuarios. Difusión asegurada.

Ya sabes: reúne a tu equipo y organiza el evento del año echando mano de las nuevas tendencias. Evitarás que se te adelanten, seguro.    

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Alaia

Alaia

PR & Content Specialist at Best Relations
Vasca empadronada en Madrid. El periodismo siempre fue mi única opción. Crecí entre libros, música y cine de todo tipo. Muy fan de la época medieval y de los años 60. Odio la pereza: uno se pierde muchas cosas por culpa de ella.

2 pensamientos en “Los eventos de 2018: menos corporativos y más tecnológicos

    • Efectivamente. La tecnología es algo a lo que no podemos dar la espalda, así que quizá sea mejor que aprendamos a convivir con sus ventajas y a mezclarla con algo tan innato como el flujo de creatividad. Los resultados pueden ser extraordinarios.

      ¡Gracias por tu comentario!

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