Eventos de 2018: menos corporativos y más tecnológicos

Los eventos de 2018: menos corporativos y más tecnológicos

Cuando alguien dice “voy a un evento”, uno enseguida se imagina vestidos de satén, trajes de franela, zapatos de charol y purpurina por doquier (eso que ha puesto tan de moda La Vecina Rubia). Aunque esa imagen pueda llegar a ser real (en casos muy concretos), el concepto “evento” como tal se ajusta más a la idea de promocionar un producto o servicio, o al networking, todo mucho más terrenal.

En muchas agencias de comunicación, la organización de eventos corporativos es una pata más de la estrategia de marketing porque brinda la oportunidad de hacer negocios: de ver y dejar que te vean, entre otras cosas. El lanzamiento de un nuevo producto, un rebranding o cambio de marca, o una acción de comunicación puntual son sucesos que requieren de algo más que un envío de nota de prensa: me refiero a la labor de las relaciones públicas más puras. Sigue leyendo