Pon a dieta tu página web y optimízala

5 consejos para adelgazar tu página web

Ha llegado el verano y ya es tarde para que te pongas a rebajar esos kilos de más. Los deberes había que haberlos hecho antes. Pero aún tienes una oportunidad para redimirte: puedes adelgazar tu página web. ¿No se te ha ocurrido que le sobran unos contenidos de más? ¿Que ese exceso hace que cargue demasiado lenta? ¿Que Google se ha fijado y que te está haciendo pagar en visibilidad y posicionamiento la dejadez del sitio? Pues no te preocupes, que te vamos a dar algunos consejos de optimización. Porque el volumen sí importa en tu estrategia de marketing de contenidos.

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Cómo las búsquedas por voz van a ganar la Champions del SEO

“Érase una vez un lobito bueno al que maltrataban todos los corderos. Y había también un príncipe malo, una bruja hermosa y un pirata honrado. Todas estas cosas había una vez cuando yo soñaba un mundo al revés.” Queridos fans, haters y desconocedores del escritor José Goytisolo (hermano del recientemente fallecido Juan Goytisolo) y su popularizador músico Pablo Ibáñez: érase una vez un sector cambiante que siempre estaba a la última; un sector que siempre buscaba la forma de favorecer al usuario y dar rentabilidad a las marcas.

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Knowledge Graph: cuando el SEO puede ser tu peor enemigo

Google lleva años marcando el paso en las búsquedas online. Una de sus obsesiones es evolucionar este terreno hacia las búsquedas semánticas, es decir, ofrecer resultados que se ajusten a lo que necesitamos porque el motor es capaz de entender nuestras expresiones con todos sus matices. En esa tarea, las palabras clave y la autoridad basada en los enlaces que apuntan desde fuera a una página web van perdiendo poco a poco importancia. Vamos del Page Rank al Author Rank, un algoritmo en el que el usuario y sus conexiones sociales filtran la información. Y en esa evolución empieza a jugar un papel importante una herramienta: Knowledge Graph. Sigue leyendo

Google bombing y link baiting: la parte divertida del posicionamiento web

Últimamente estoy tomándome demasiado en serio aquéllos temas relacionados con el marketing en buscadores. He tenido la indecencia de matar al SEO para hablar de Search Engine Friendly en redes sociales, me he atrevido a vaticinar cómo haremos SEM en el Knowledge Graph de Google y hasta he augurado tendencias sobre el futuro de Google. ¡Así que he decidido relajarme y tomármelo con más humor! Hoy hablaré de la parte divertida del posicionamiento SEO: Google bombing 😉

El bombing es una estrategia que permite colocar ciertos sites entre los primeros puestos de las páginas de resultados de los buscadores y que ha dado lugar a situaciones insospechadas. Fue lo que sucedió con la combinación de los términos de búsqueda “mentiroso” y “miserable”, que durante un tiempo devolvieron como primer resultado la página de Ángel Acebes en el Congreso de los Diputados, o casuísticas por las que la búsqueda “ladrones” devolvía como primer resultado la página web de la SGAE.

¿Gamberrada de una pandilla de profesionales del SEO aburridos? ¿Estrategia de la competencia para dañar nuestra reputación? ¿Defensa de una causa más o menos ética? Los motivos pueden ser múltiples, pero la mecánica para el estallido de la “bomba” es la misma: el algoritmo de indexación de Google determina la relevancia y posicionamiento de un site:

1º) identificando las palabras clave que definen cada página

2º) teniendo en cuenta los enlaces que apuntan a ella desde otras páginas web.

Pues bien, esta práctica se aprovecha de este linkbuilding para otorgar relevancia, posicionamiento web y visibilidad a contenidos que no están estrictamente relacionados con la intención de búsqueda del usuario. ¿O sí lo estaban…?

Desde hace años, las arañas de Google penalizan con ahínco este “contenido impertinente” e imponen mano dura en el Page Rank de aquéllos sites que intentan corromper la naturaleza pulcra del buscador preponderante. Si Google dejase que los resultados verdaderamente vinculantes se alejasen de las primeras posiciones de búsqueda para que “otros” cobrasen mayor protagonismo, el sistema se desvirtuaría. Pero… ¿y si al desactivar sus bombas hizo estallar su propia credibilidad?  ¿Y si al usuario le gusta su propia democratización de resultados?  ¿Y si, a los ojos del usuario, los “otros” contenidos son los relevantes?

Hoy en día, Google lo pone más difícil para llevar a cabo prácticas de “bombing”, pero aflora con fuerza otro concepto: el link baiting, que consiste en crear contenido especialmente atractivo con el objetivo de mejorar el SEO, obteniendo gran número de enlaces entrantes a la página web. Y este tipo de SEO enfocado a la viralidad es el google bombing de hace unos años, que devuelve el protagonismo y la decisión del criterio relevante al usuario. ¿Por qué, si no, se premia con más esmero que nunca la frescura del contenido, la originalidad y el factor social del compartir en redes sociales? De algún modo, el usuario, especializado por temáticas y sectores, sigue siendo el decisor que determina qué tipo de contenidos deben copar las primeras páginas de los resultados de búsqueda.

Y ahora sí: ¿queréis saber cuál era mi “bomba” favorita? El “agujero del culo” de Sarkozy.

Laura María Vázquez
@lauramaria_vaz

5 diferencias entre marcas Premium y marcas de lujo: No es cuestión de precio

En tiempos de crisis, la búsqueda de nuevos posicionamientos en la mente de los consumidores trae de cabeza a casi todas las empresas. Esto, y la reducción de costes fijos y variables, claro está. Se dice que las únicas marcas que aún son capaces de presentar datos en positivo son las marcas de lujo, y se afirma categóricamente que la crisis sólo les está rozando. Dinero llama a dinero, pero ¿por qué ocurre así en este sector? ¿Qué diferencia a una marca de lujo?

5 diferencias sutiles entre una marca Premium y una marca de lujo

  1. Una marca Premium se posiciona dentro de un sector, mirando a la competencia. La marca de lujo crea su propio universo, a su medida y a su gusto, y es capaz de inspirar a las personas que les siguen.
  2. El público: una marca Premium tiene clientes; podríamos ser cualquiera de nosotros en un momento dado. La marca de lujo tiene consumidores fieles; más que una cuestión de precio es una cuestión de estatus, que va más allá del producto en sí.
  3. El objetivo de una marca Premium es vender, y cuanto más, mejor. La marca de lujo busca ventas selectas; crecer en número de ventas supondría sacrificar el deseo de los consumidores por poseer los productos. En este caso, sin exclusividad, el elevado precio de los productos hace que entre en el juego el coste de oportunidad: las variables económicas acaban con el sueño.
  4. El lujo significa excelencia en el acabado, utilización de las mejores materias primas y atemporalidad: son todos los ingredientes de algo icónico. Son marcas que no tienen que escuchar al consumidor si no quieren, porque su público las escucha de todas maneras. Las marcas Premium tienen que escuchar y dialogar con sus clientes, son flexibles y evolucionan con su tiempo: tienen que crear productos de alta calidad, pero funcionales y contemporáneos.
  5. Las marcas de lujo hacen soñar con otros mundos; las marcas Premium tienen los productos necesarios para crear un futuro mejor.

Ana López
@anafwwm