Las marcas prefieren la realidad aumentada a la realidad virtual en sus campañas de publicidad

Realidad aumentada y publicidad: ¿relación estable o desliz ocasional?

El mundo de la realidad aumentada y la realidad virtual (VR) es el gran desconocido por el que las marcas se la están jugando, y mucho. Algunas de ellas apostaron en su momento por la incorporación de la realidad aumentada en nuestras vidas, sin saber si iba a salir bien o estrepitosamente mal.

Vamos por partes (por si acaso). Asumimos que realidad aumentada y realidad virtual son dos conceptos totalmente distintos. Esta aclaración se debe a que en muchas ocasiones se confunden, pero ¿realmente hay tanta diferencia? Pues “en realidad” sí, básicamente porque la realidad virtual tiene como base una realidad inexistente, mientras que la realidad aumentada combina elementos ficticios con reales. El mejor ejemplo de esta última y el que más ha triunfado hasta hoy es el archiconocido videojuego Pokémon Go donde los pokémones aparecían en tu propia calle a través de la pantalla.

Sigue leyendo

La nueva decoración de interiores: móvil, social y virtual

Existe una gran variedad de apps para dispositivos móviles. Las hay para todos los gustos, sectores y con toda clase de funcionalidades. Algunas de ellas facilitan muchos aspectos de nuestra vida diaria e incluso le aportan un toque de originalidad y entretenimiento. Las creadas para el mundo de la decoración no se quedan atrás y resultan cada vez de mayor utilidad para ayudarnos a ahorrar tiempo y recursos, facilitándonos la decisión entre diferentes opciones u estilos para el diseño de espacios.

¿Se adaptan los grandes establecimientos de decoración del hogar a las tendencias y novedades que giran en torno a este tipo de aplicaciones móviles? ¿Aprovechan todas las oportunidades de la red social para conectar con sus potenciales consumidores?

El panorama actual apuesta más por la prestación de servicios prácticos que por compartir los resultados de su uso en Social Media. Muchas de estas aplicaciones, entre otras cosas, no sólo permiten la descarga de los catálogos, sino que van más allá ofreciéndonos la posibilidad de  recrear espacios en 3D mediante una fotografía tomada desde nuestro móvil.

Uno de los aspectos más desarrollados en este ámbito son los  simuladores de espacio, que permiten trabajar la decoración de una habitación con los elementos de un catálogo predeterminado. Sin embargo, el diseño de interiores en la vida real es un proceso que requiere a menudo de la aprobación de nuestro círculo de contactos cercano. Nos da confianza preguntar y cotejar opiniones antes de pintar una pared de un determinado color, colgar cierta lámpara o modificar la disposición de los muebles del salón. ¿No ayudaría poder acelerar ese proceso mediante redes sociales gráficas tan potentes en el campo del diseño como Pinterest o Instagram?

Un buen ejemplo de esta generación de aplicaciones es Dream Home, capaz de aplicar diseños sobre imágenes de espacios reales, disponiendo para ello de un amplio catálogo de colores y estilos de habitación. Además, abre la posibilidad a los usuarios de compartir con otras personas que usen la aplicación los diseños que han desarrollado con esta herramienta.

Otra app que puede resultarnos de gran utilidad es Painting Wall, que  nos permite hacer pruebas de color sobre paredes de una fotografía real. ¿Incluye funciones sociales? Aunque limitadas, sí. Los usuarios pueden compartir sus creaciones en Twitter y Facebook, para recabar así la opinión de amigos y conocidos.

En línea con lo anterior, encontramos compañías fabricantes de pintura que avanzan más allá de los catálogos de color en su página web. Un ejemplo de ello es la marca Valentine, que cuenta con una app llamada Color Finder, con la que una simple fotografía a una pared nos permite conocer con exactitud la gama o el tono con la que ha sido pintada en función del catálogo de colores interno de la compañía.

Debido a las tendencias del mercado y también al desarrollo experimentado por los dispositivos móviles, algunas multinacionales han puesto énfasis en el desarrollo de estas aplicaciones y prestaciones web para lograr, entre otros objetivos, una forma de simplificar y facilitar el proceso de compra. Ya no es necesario perder el tiempo y, dicho sea de paso, la paciencia tomando medidas o buscando un determinado modelo de mueble. El mundo de las apps permite poner fin a este lastre para ahorrar tiempo a la hora de amueblar o decorar nuestros espacios teniendo en cuenta sus dimensiones u otras condiciones que limitan nuestras posibilidades de elección. La archiconocida multinacional sueca Ikea va más allá de la simple versión del  catalogo para descarga: mediante un localizador integrado en su aplicación, podemos conocer la tienda más cercana y sus muebles en disponibles en stock. Incluso en su propia web podemos encontrar servicios como Ikeámetro, con el que podemos especificar las medidas del espacio que queremos decorar para que la plataforma seleccione los muebles más aptos.

¿Y en el futuro? Uno de los siguientes pasos que se podrían dar es la aplicación de la realidad aumentada. ¿Qué ocurría si en unos grandes almacenes pudiésemos conocer al instante las características o precio de los productos sin la necesidad de leer las clásicas etiquetas, tan sólo apuntando con nuestra cámara al objeto que nos interesa? O mejor aún, ¿no sería genial poder realizar una reserva de un producto a través de nuestro dispositivo móvil sin la necesidad de interactuar con un dependiente?

Cada vez son más las multinacionales del mueble o la decoración que se suman al desarrollo de este tipo de aplicaciones móviles para apoyar sus objetivos de ventas mediante un servicio de valor añadido altamente útil para los consumidores. ¿Puede llegar a prescindirse de forma parcial o total, en un futuro no muy lejano, de la presencia de decoradores o interioristas con este tipo de herramientas? Tal vez aún estemos lejos de eso. El criterio estético es un valor que no siempre se debe dejar en manos de un algoritmo.

María Hernández

@MariaHEFE