Tendencias en vídeo

Nuevas tendencias en vídeo: el mukbang

En tiempos en los que el postureo se ha hecho dueño de nuestras vidas y en los que el “si no está en Facebook no ha pasado” se ha convertido en el lema que rige cada uno de nuestros movimientos; la curiosidad por saber qué hace el vecino ha dado un paso más en una dirección que, me temo, no tiene retorno. Y si además lo vemos en vídeo, más aún.

Ya no es suficiente con mostrar esa hamburguesa que no necesariamente te acabas de comer o que, como ya se acusó de las bloggers de moda, no está claro que vaya a acabar en tu estómago. El “si no lo veo no lo creo” se implanta con fuerza en la tendencia coreana del mukbang (de muk-ja que significa comer y bang-song, que se traduce como transmitir), y consigue dejar obsoleto al término #foodporn. El vídeo otorga credibilidad, confianza y cercanía a un acto tan cotidiano como es comer.

En Corea y, previsiblemente muy pronto en el resto del globo terráqueo, disfrutar con la comida ha pasado a un siguiente nivel: ahora contemplar cómo otra persona fríe unos dumplings, saborea un plato de fideos o trocea un muslo de pollo se han convertido en el pasatiempo número uno. Durante las citas, que se emiten desde la plataforma Afreeca TV, también se habilita un chat desde el cual, el protagonista comenta con sus seguidores si una costilla está en su punto o si la sopa ha quedado demasiado espesa. Y es precisamente esta interactividad la que ha resultado ser la clave para vincular lo gastronómico y lo social.

Lo que empezó de forma precaria y con métodos rudimentarios ha refinado su fórmula: ahora existen a disposición del usuario micrófonos especialmente preparados para captar el sonido que hace el BJ (broadcast jockeys) cuando hace crujir o sorbe su plato especialmente preparado para la ocasión. Se trata de una inversión gracias a la que los BJ populares han conseguido generar ingresos: con un promedio de 10.000 visionados ganan al menos 1.000 dólares en cada episodio. Una inversión proveniente de donaciones de los fieles seguidores en forma de tokens.

Por cada 10.000 visionados, los BJ ganan al menos 1.000 dólares en cada episodio

Los BJ  y su marca personal se convierten de esta manera en influencers de alto nivel ya que con su comportamiento consiguen que cambie el de toda la sociedad: un acto como chupar los huesos de los muslos de pollo se ha clasificado como tendencia número 1. Quizá pronto veamos cómo las grandes empresas gastronómicas se las ingenian para sacar partido a esta moda, y gracias a los BJ, puedan asomar la patita en esta grada de espectadores que se abre ante ellos. Lo que sí queda claro, una vez más, es el triunfo del formato vídeo. Cualquier cosa, si la grabamos, puede ser carne de viral, ya sean los unboxing de Mercadona o el nuevo periodismo en micro vídeo. A esto nos referimos en nuestras Tendencias en Comunicación y Marketing 2016: la clave para convertirse en viral es resultar útil (claro ejemplo de los tutoriales) y/o inesperado. Y el formato mukbang parece tener un poco de las dos.

Una nueva forma de relación interpersonal está en marcha: Los momentos de soledad de los jóvenes (y no tan jóvenes coreanos), cuyo ritmo de trabajo no les deja espacio para la socialización, tienen fecha de caducidad. Para ellos la cena vuelve a ser sinónimo de compañía.

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Paula Nicolás

Paula Nicolás

Account Executive at Best Relations
Me llamo Paula y me preguntan si Nicolás es mi apellido más veces de lo que me gustaría. En el colegio hacía hablar al más callado y ahora he convertido la comunicación en mi medio de vida.

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